martes, 21 de octubre de 2014

Tarta de limón y merengue.

Hola, hola, ¿preparados para una nueva tarta?...

Espero que sí. Esta semana os traigo una receta muy rica, todo un clásico: la tarta de limón y merengue, absolutamente deliciosa.
















Este postre es uno de mis favoritos y cada vez que lo he preparado ha sido todo un éxito. La clave de este éxito es la combinación de la base crujiente, la suavidad de la crema de limón y la untuosidad del merengue tostado, que hacen que esta tarta sea una absoluta delicia.

Por otro lado, este pastel es muy popular en Inglaterra y Estados Unidos, donde se le conoce con el nombre de "Lemon and meringue pie". Aunque su origen no está claro, lo cierto es, que hoy en día es un postre internacionalmente muy conocido y del que se han hecho multitud de versiones.















Centrándonos en esta receta, comentaros que he introducido algún cambio respecto de la receta original. Después de probar varias recetas de la crema de limón, incluyendo el típico lemon curd, con la que se elabora tradicionalmente este postre, he decidido, finalmente, utilizar una crema pastelera de limón; más suave y para mí, deliciosa, con el punto justo de acidez. Tenéis que probar a hacerla; seguro que os encanta.

Por último y para terminar la tarta, he espolvoreado por encima del merengue, un poco de azúcar moreno, que luego he tostado con el soplete. De este modo, han quedado pequeñas partes caramelizadas de azúcar que hacen que cada bocado sea un autentico placer.

Así que, sigamos y veamos la receta:

TARTA DE LIMÓN Y MERENGUE

Cantidad: 8-10 personas.
Utensilios: Molde redondo de 24 cm de diámetro, bol grande resistente al calor, una batidora eléctrica de varillas para montar el merengue y opcional: un soplete de cocina.

Ingredientes:                                                 

Para la masa sablé:
  • 300 g de harina de repostería
  • 150 g de mantequilla fría en trozos pequeños
  • 1 pellizco de sal
  • 70 g de azúcar glas
  • 2 yemas de huevo (reservamos las claras para el merengue)
  • 25 g de leche fría
  • 1 cucharadita de  levadura química

Para la crema de limón:
  • 100 g de azúcar
  • 350 g de agua
  • 70 g de zumo de limón
  • 1 huevo + 3 yemas (reservamos las claras para el merengue)
  • 25 g harina de repostería
  • 25 g maicena
  • la ralladura de 1 limón

Para el merengue suizo:
  • 5 claras de huevo
  • azúcar: necesitamos el doble peso de azúcar que de claras
  • 1 pellizco de sal
  • 3 o 4 gotas de limón

 Preparación:                                                  

La base de la tarta, masa sablé:
  1. Cogemos un bol y mezclamos la harina, el azúcar, la sal y la levadura. A continuación, añadimos los trocitos de mantequilla y mezclamos hasta que la mantequilla quede bien integrada, parecerán como migas de pan. Que no os de miedo hacerlo con las manos, es más fácil y rápido.
  2. Seguidamente, incorporaremos la leche y las yemas batidas. Mezclamos hasta que la masa comience a cohesionarse y tenga un aspecto uniforme. Apretamos suavemente y hacemos una bola lisa. Esta masa no debe trabajarse mucho. 
  3. La cubrimos con film transparente y la dejamos reposar 15 minutos en el frigorífico. La sacamos y la extendemos con ayuda de un rodillo, sobre una superficie ligeramente enharinada. A continuación, cubrimos nuestro molde. Presionamos bien las paredes de éste y cortamos la masa que sobre. 
  4. Reservamos en el frigorífico otros 15 minutos y mientras precalentamos el horno a 180ºC. 
  5. Sacamos nuestro molde, lo pinchamos con el tenedor, colocamos papel de horno encima y rellenamos con algún tipo de legumbre seca, garbanzos o habichuelas, lo que tengamos a mano. Con esta forma de horneado evitamos que la base de la tarta suba o se hinche en algunas zonas, quedando todo el fondo plano y regular. 
  6. Horneamos con ventilador y a media altura, unos 15 minutos aproximadamente y cuando los bordes los veamos que ya han cogido color, quitamos el papel con las legumbres y dejamos otros 5 o 10 minutos que termine de cocerse. Cuando este doradita, ya estará lista.
  7. La sacamos del horno, la dejamos enfriar dentro del molde. Por último, desmoldamos, con cuidado para que no se quiebre. Si la queremos hacer de un día para otro, la dejamos en el mismo molde, la cubrimos con papel film y la dejamos en el frigorífico hasta el día siguiente.















Notas:
La base para la tarta también puede elaborarse con una masa quebrada, si os gusta más. La receta de esta masa la encontraréis en la sección de Recetas Básicas del blog. 

La crema de limón:
  1. En un bol batimos el huevo y las yemas, añadimos el azúcar y seguimos batiendo hasta que blanqueen un poco. A continuación, añadimos la harina y la maicena, mezclamos,
  2. Seguidamente colocamos en un cazo el reto de ingredientes: el agua, el zumo de limón y la ralladura de limón. Añadiremos la mezcla de huevo y azúcar y sin parar de mover, a fuego lento, poco a poco irá espesando. 
  3. Una vez haya espesado, retiramos del fuego, la reservamos en un cuenco bien tapada con film transparente, hasta que temple. 
Notas:
Si no la utilizamos el mismo día, la guardaremos en el frigorífico, hasta el día siguiente. En ese caso, será necesario que antes la movamos con unas varillas porque al sacarla del frío estará un poco apelmazada. Enseguida veremos que se suelta y se puede extender con facilidad.
Si os gusta la crema más ácida, la próxima vez que la preparéis le añadís un poco más zumo de limón. Eso dependerá del gusto de cada uno. A mi me parece perfecta tal y como está. 
Si por el contrario, la probáis y os parece que está un poco ácida, tened en cuenta que sobre ella lleva un montón de merengue dulce, dulce y ese puntillo ácido le da mucha chispa a la tarta.



El merengue suizo:

1. Primero, vamos a poner las claras en un bol resistente al calor para hacer un baño María. Acordaos de pesar las claras para saber cuánta azúcar necesitamos. Añadimos, a continuación, el azúcar, una pizca de sal y unas gotas de limón. Hay que procurar que el agua del baño María no toque el bol, para que la temperatura no aumente mucho; ya que no se deben sobrepasar los 60ºC, si no queremos que se nos cuajen las claras.


2. Con ayuda de unas varillas, iremos moviendo el azúcar hasta que se disuelva por completo. Un truco para saber cuando retirar las claras del baño María es tocar un poquito con los dedos y si no notamos el azúcar, ya podemos apartar la mezcla del fuego y empezar a montar el merengue.


3. Por último, pasamos la mezcla al bol de la batidora (éste debe ser lo suficientemente grande porque las claras aumentarán bastante de volumen) y comenzamos a batir a velocidad alta. Seguiremos batiendo hasta que al tocar el bol no lo notemos caliente, el merengue debe quedar a temperatura ambiente. En ese momento ya lo tenemos listo para usar.

Notas:
En este caso, para elaborar el merengue suizo, las claras no hace falta que estén a temperatura ambiente por que las vamos a calentar.
Además, las claras no deben contener restos de yema de huevo, ni las varillas o el bol donde las montemos restos de grasa o similar porque si no las claras no montarán.
El merengue una vez montado, debe tener suficiente consistencia como para que al poner el bol boca a bajo, aguante y no caiga. Esto es una prueba muy eficaz para comprobar si nuestro merengue está perfectamente montado, como si fuese espuma de afeitar.
Y sí, sí, el merengue tarda un buen rato en montar, por lo que os aconsejo que en el caso de que la batidora sea manual, si es posible, haya alguien más para haceros un relevo durante este proceso. Que aunque largo, no es difícil, sino lento.

Montaje de la tarta:

El montaje de la tarta es muy sencillo, seguiremos los siguientes pasos:

1. Colocamos la base de la tarta, con cuidado al manipularla que no se nos rompa, sobre la fuente de presentación.

2. Rellenamos y extendemos muy bien la crema de limón sobre la base. Acordaos de que si la crema la tenemos refrigerada, tendremos que removerla para que adquiera la consistencia adecuada.

3. Seguidamente, extendemos el merengue, bien con ayuda de la manga pastelera o con una cuchara grande si queremos obtener un acabado más rústico, como se puede apreciar en las fotografías.


4. Y para terminar, espolvoreamos con azúcar moreno y con ayuda del soplete de cocina, doramos el merengue y caramelizamos el azúcar. Listo. ¡Ah!, y guardad la tarta en el frigorífico que fresquita está mucho mejor.

Notas:                                                                   
A la hora de organizaros con la elaboración, como consejo os digo que tanto la base como la crema de limón las podéis hacer perfectamente el día antes. Conservándolas en el frigorífico, bien tapadas. La base incluso en el mismo molde de horneado, tapada con film transparente, sin problemas.
Al día siguiente, sólo tendréis que montar el merengue y terminar la tarta. ¡Fácil y rápido!.



























Pues nada más, hasta aquí la receta de hoy, espero os haya gustado.

Si decidís hacerla, os aseguro que os va a encantar y formará parte de vuestro repertorio de tartas, por lo sencilla y lo riquísima que está.

Sin más, me despido y hasta la siguiente receta ... un DULCE saludo para todos!!!!!!!.




miércoles, 15 de octubre de 2014

Brownies de tres chocolates. ¡Superchocolateados!.

¡Muy buenas de nuevo!, después de un larguísimo verano con muuuucho calor, por fin ha empezado a refrescar por estos lares y eso significa... ¡que ya pongo en marcha mi horno! y damos comienzo a la temporada de bizcochos, tartas y demás líos dulces.

Así que vamos a comenzar con unos brownies de tres chocolates. Una receta muy sencilla y muy fácil de hacer.


En esta receta se sustituyen las nueces tan características de los brownies por trocitos de chocolate blanco y chocolate con leche. Son muy ricos y seguro que los amantes de este tipo de pastelillos disfrutarán de esta combinación.


Bien, pues entonces veamos la recta.

BROWNIES DE TRES CHOCOLATES

Cantidad: 12-14 porciones aproximadamente
Utensilios: Bol resistente al calor, batidora eléctrica de varillas, molde cuadrado o rectangular pequeño (18 x 24 cm)
Tiempo de preparación: 30 minutos
Tiempo de cocción: 20-25 minutos

Ingredientes:                                     

  • 150 g de chocolate negro al 70% de cacao
  • 100 g de mantequilla
  • 3 huevos a temperatura ambiente
  • 150 g de azúcar moreno
  • 50 g de harina de repostería
  • 15 g de cacao puro en polvo
  • 1 cucharadita de levadura química
  • 50 g de chocolate blanco
  • 50 g de choclate con leche
  • Opcional: 2 claras de huevo

Preparación:                                     

1. Primero, preparamos nuestro molde, engrasándolo. A continuación, en un bol resistente al calor colocamos el chocolate negro y la mantequilla y los ponemos al baño María, para que vayan derritiéndose. Iremos moviéndolos de vez en cuando, hasta obtener una crema lisa y brillante. Entonces, retiramos del fuego y dejamos templar.



2. Mientras tanto, cortamos en daditos el chocolate blanco y el chocolate con leche. Los reservaremos en el frigorífico.


3. A continuación, en la batidora de varillas batimos el azúcar moreno y los huevos (si queremos añadir las dos claras las echamos junto con los huevos). Debemos batir como mínimo 5 minutos a velocidad alta para conseguir una mezcla muy esponjosa. Precalentamos nuestro horno a 180ºC.


4. Seguidamente, incorporamos a la mezcla de huevos y azúcar, el chocolate fundido y mezclamos de nuevo a media velocidad.

5. Tamizaremos la harina en un bol y la mezclamos junto con el cacao en polvo, la pizca de sal y la cucharadita de levadura.

6. Con una espátula, iremos incorporando la mezcla de harina, cacao y levadura, al batido de huevos, con movimientos lentos y envolventes.

7. Por último, añadiremos los trocitos de chocolate que teníamos reservados en el frigorífico.


8. Volcamos la masa en nuestro molde y horneamos unos 15-20 minutos o hasta que al pinchar el brownie, el palillo salga limpio.

9. Desmoldamos pasados unos 10 minutos, dejamos que enfríe sobre unas rejillas y lo cortamos en cuadritos. Si se quiere, se pueden espolvorear con azúcar glas. Y, por fin, listo.

Notas:
El añadir las dos claras es porque aportan más esponjosidad al brownie, a pesar de todo, la receta sale igual de bien si no las utilizamos. De hecho, los brownies de las fotos, los hice sin añadir las dos claras.






Espero que os haya gustado la receta, haber si la probáis y me contáis.

Con estas fotos me despido de vosotros... ¡¡¡hasta pronto!!!.


martes, 12 de agosto de 2014

Un brioche, una ilusión y Paco Torreblanca.

Hola a todos, ¿cómo va el verano?, espero que muy bien y disfrutando todo lo posible, seguro. En mi caso, estoy teniendo un verano tranquilo porque el horno de casa está en hivernación; con los calores que hacen en "esta apartada orilla", mejor probar con postres fresquitos. A pesar de todo, voy teniendo "mono" de horno, jijiji.

Por lo tanto, aprovechando este mini descanso veraniego, he decidido escribir esta entrada para compartir con todos vosotros una ilusión que hice realidad hace un par de meses. Y es que tuve la oportunidad de asistir a un magnífico curso, impartido por el genial maestro pastelero Paco Torreblanca. Fue un lujo y un autentico placer; no sólo por lo bien organizado del curso, sino también por el trato cercano de todo el equipo y especialmente, el de Paco Torreblanca.


El curso trató sobre la elaboración de brioches, como puede apreciarse en la imagen de arriba ¡una maravillaaaa!. En cuanto vi el título del curso, no me lo pensé dos veces y decidí hacerlo. Soy una fanática de los brioches, con esa masa suave, esponjosa, dulce o salada que puedes combinar con lo que más te guste, pero.... ¡y aquí está el problema!, es una masa complicada de elaborar.

Yo he hecho varias pruebas con brioches, cuyos resultados han sido un poco frustrantes, un par de veces han salido bien y otras fatal, con los consiguientes disgustos. Por ello, me fui en busca de la receta y la elaboración del brioche perfecto. Y quién mejor maestro que Paco Torreblanca.

Puse rumbo a Petrel, un sábado por la mañana, llegué a las 8,30 a la escuela y antes de empezar el curso... ¡nos reciben con un estupendo desayuno con bollería y dulces recién hechos, deliciosos!. Un comienzo perfecto.

En seguida, nos pusimos manos a la obra o mejor dicho, manos en la masa. Primero, empezamos con la receta de la masa de los auténticos brioches franceses. Aunque en este caso, el maestro trabajaba y los alumnos preguntábamos, anotábamos, tomábamos fotos, en fin, no perdíamos detalle del proceso.

Lo primero, elaborar la masa...


El siguiente paso para elaborar los clásicos brioches de cabeza es formar bolitas...


... y darles la siguiente forma.


A continuación, los metemos en sus moldes, apretando suavemente para dejar la bolita bien colocada en el centro y los dejamos reposar...¡a fermentar!. En este caso, para aligerar el proceso, en la escuela disponen de una cámara especial, dónde los brioches fermentan más rápido y mejor que en "casa de uno", pero que le vamos a hacer...en casa haremos lo que podamos.


Bien, los brioches estuvieron listos cuando doblaron su volumen...


Seguidamente, se pintan con huevo batido y un poquito de nata (truquillo del maestro para que queden bien rojitos) y ¡¡¡¡al horno!!!!...


Y por fin están listos...con una pinta que te mueres y lo bien que huelen, ¡son estupendos!.


Mientras dejábamos fermentar algunas piezas, estuvimos preparando diferentes variedades de brioches, unos rellenos con cremas dulces, otros rellenos con ingredientes salados, con fruta, con especias, con un sin fin de formas e ideas increibles. Aquí os dejo algunas imágenes y todas y cada una elaboradas por Paco Torreblanca.





Una vez todos preparados y horneados, el resultado final no puede ser mejor...






Si de aspecto son espectaculares, no os quiero decir lo riquísimos que estaban. Porque sí, sí, los alumnos después del curso y de una intensa mañana, ¡nos repartimos el botín!; el mejor que nos podíamos llevar. Dos cajas me llevé a casa y ¡buena cuenta dimos de ellos!.

Pero después de todo, faltaba una cosita para que el día fuera perfecto y era una foto con el maestro. ¡Qué ilusión!.


Bien, pues con estas fotos de un día de curso genial, me despido de vosotros, espero que os hayan gustado. Y por supuesto os lo recomiendo, si tenéis la oportunidad de poder acudir a alguno de ellos, no dudarlo un instante, os lo pasaréis de miedo y aprenderéis seguro.

Sin más, agradecer a la escuela International School of Pastry Arts, por el estupendo curso y el trato recibido y en especial a Paco Torreblanca. ¡¡¡¡¡Espero repetir pronto!!!!!.

Un abrazo y hasta pronto.

P.D: en la próxima entrada, nueva receta...¡dulce verano para todos!.

miércoles, 4 de junio de 2014

Surtido de pequeños pasteles. ¡Ideales para merendar en buena compañía!.

¡Hola de nuevo!.


Hoy os traigo un variado o surtido de pequeños pasteles. Los preparé, con mucha ilusión, para una comida que organizó mi madre para unas buenas amigas y me consta que disfrutaron mucho.

Y aprovechando esta oportunidad, he decidido escribir esta entrada, donde os propongo nuevas ideas para combinar y hacer pequeños pasteles, variados y originales.

Como base principal para estos dulces, he utilizando las pastas choux y sable. Ambas recetas las podéis encontrar en la pestaña "Recetas básicas" del blog. El resto de ingredientes que veréis, muy sencillos: frutas variadas, chocolate, caramelo, crema pastelera y crema de chocolate, etc.

Y como siempre os digo, esto son simples ideas que podéis cambiar y modificar a vuestro gusto, ¡la imaginación al poder!.

Muy bien, pues veamos algunos de los dulces que aquí os presento, espero que os gusten:
  • Cestas de fruta de pasta choux: este dulce está formado por una base redonda de pasta sable con un borde de pasta choux, en todo el contorno. Las cestas las he horneado unos 25 minutos, hasta que estén doradas. Una vez frías, rellenamos el contorno y el centro con crema pastelera. Colocamos las frutas que nos gusten y las pintamos con un caramelo muy ligero. Listas. Otra variante: rellenando, por ejemplo, con crema pastelera y coronándolas con crema de chocolate y unas fresas. 

  • Coronas de nata y fresas: muy fáciles y rápidas. Hacemos las coronas de pasta choux, de 10-12 cm. aproximadamente. Las horneamos unos 25 minutos, calor arriba y abajo a 170ºC. Cuando estén doradas las sacamos y las dejamos enfriar. Las cortamos por la mitad y colocaremos unas finas láminas de fresa y sobre éstas, nata montada. Tapamos con la otra mitad de la corona, espolvoreamos con azúcar glas y decoramos con unas finas líneas de chocolate fundido.
  • Minitartaletas de pasta sable y crema de chocolate: hacemos la pasta sable, forramos las minitartaletas y las horneamos hasta que estén doradas. Las dejamos enfriar y las rellenamos con la crema que más nos guste. Yo, en este caso, elegí una crema de chocolate (mezcla de crema pastelera y chocolate negro) rematada con una dulce cereza. Por supuesto, estas minitartaletas ofrecen millones de opciones para rellenarlas, probad con cualquier otra combinación que os guste. Por ejemplo, colocando una base de confitura de fresa, bajo la crema de chocolate.

  • Palos rellenos con crema de dulce de leche: este sencillo bocado de pasta choux, está relleno con crema de dulce de leche. Esta crema tiene como base la crema pastelera tradicional, mezclada con dulce de leche, al gusto. Y por encima una capa de riquísimo caramelo.¡Ummm!

  • Eclairs o "minipalos" de crema y cobertura de chocolate: por último, en esta ocasión, en lugar de abrir los eclairs, los he rellenado, con ayuda de la manga y la boquilla 230, sin partirlos. Luego los he sumergido hasta la mitad, en chocolate fundido y finalmente los he espolvoreado con azúcar glas. Muy rápidos, fáciles y más ricos aún.


Menos mal que se los llevaron todos porque menuda perdición....

Bien, pues nada más por hoy, espero que os hayan gustado las fotos y que os sirvan para tomar ideas.

Un surtido de este tipo de dulces es igual de especial que la más chula de las tartas. Para cualquier evento, celebración, merienda o para la ocasión que queráis. Lo importante, como siempre, es disfrutarlos en buena compañía.

Ahora sí, me despido de vosotros con un abrazo. Ciao!!!




lunes, 26 de mayo de 2014

Tarta de chocolate con buttercream de Chocolate Kinder.






¡Hola, muy buenas a todos!

Hoy vengo con una receta muy, muy fácil, una sencilla buttercream de chocolate Kinder. ¿Una crema?, sí, una crema que podéis usar en cualquier tarta o dulce, rápida de hacer y muy versátil. Además, ahora están muy de moda como cobertura y decoración de cupcakes, pasteles o layer cakes.

Esta buttercream la he empleado en la tarta de cumpleaños de mi pequeño Mario. Como no podía ser de otra forma, para su cumple le preparé su tarta preferida, una "tata de tote", según su idioma, que traducido al castellano significa: una tarta de chocolate. Sí, sí ¡es un chocolatero sin remedio!, ¿a quién se le parecerá?....

Bueno, pues la tarta estaba hecha (digo estaba porque no quedaron ni las migajitas), de bizcocho de chocolate, calado con almíbar, rellena y recubierta con ganache de chocolate y decorada con una buttercream de chocolate Kinder. ¡¡¡Tooooodo "tote"!!!, como diría Mario.



Pero hoy me voy a centrar, como he comentado, en la decoración de la tarta, en la crema de mantequilla o buttercream.

Antes de ver cómo se elabora esta crema, vamos a diferenciar dos clases diferentes de buttercreams: la crema de mantequilla a la francesa y la crema de mantequilla a la inglesa.

La principal diferencia entre ambas es que la primera lleva huevo y la segunda no. Y la otra diferencia importante es la elaboración; siendo un poco más compleja de hacer la crema de mantequilla a la francesa que precisa de un almíbar, mientras que la crema de mantequilla a la inglesa es más sencilla y básicamente se compone de dos ingredientes: azúcar y mantequilla.



En este caso, nos vamos a centrar en la crema de mantequilla a la inglesa, más fácil y rápida de preparar. Me decidí a utilizar esta crema primero por su sencillez, segundo porque se trabaja muy bien con la manga pastelera y lo más importante, que aguanta perfectamente a temperatura ambiente, sin bajar, sin sudar y sin estropearse lo más mínimo. Como mi idea era que la tarta estuviese en la mesa durante todo el cumpleaños, estas características la convertían en la crema ideal para poder utilizarla.

Si además de lo anterior, sumamos que se puede combinar con innumerables ingredientes, colorantes y aromas, obtenemos una crema muy versátil, de prácticamente cualquier sabor y color, ideal para utilizar en cualquier postre que se nos ocurra.


Como se aprecia en las imágenes, la consistencia de esta crema permite hacer infinidad de dibujos con la manga pastelera, desde los más simples, hasta los más complejos. Ésto, finalmente, dependerá de vuestra imaginación y de la práctica que cada uno tenga con la manga pastelera.

Muy bien, sigamos con la receta de esta buttercream:

BUTTERCREAM O CREMA DE MANTEQUILLA DE CHOCOLATE KINDER

Utensilios: boquillas de estrella (o las que más os gusten) y manga pastelera. Batidora de varillas.
Tiempo de preparación: 10-15 minutos.

Ingredientes:                                     
  • 200 gr mantequilla en pomada
  • 200 gr azúcar glas
  • una pizca de sal
  • 7 barritas de chocolate kinder
  • una cucharadita de esencia de vainilla
Preparación:                                      
  1. Batimos primero la mantequilla unos minutos, muy importante que este blanda, en pomada.
  2. Seguidamente, añadimos el azúcar glas poco a poco y la sal. Dejamos batir la crema unos 5 minutos aproximadamente, hasta que adquiera un color blanquecino y la crema haya empezado a montar.
  3. Mientras tanto, derretimos las barritas de chocolate en el microondas, con cuidado de no quemarlas.
  4. A continuación, añadimos el chocolate a la mezcla (el chocolate no debe estar muy caliente) y la esencia de vainilla.
  5. Batimos otros 5 minutos y ya la tendremos lista.
  6. Por último, la colocaremos en la manga pastelera y podremos decorar nuestra tarta.
Notas:

Para obtener la consistencia adecuada de esta crema y poder manejarla con la manga, es imprescindible utilizar mantequilla. No valen otros sustitutos, ni margarinas ni cosas parecidas. Si no es así, ya no os garantizo que la crema salga bien.

Es importante, como he indicado, que la mantequilla esté a temperatura ambiente, en pomada, para facilitar el montado de la misma.

Otra cosa a tener en cuenta, es que el chocolate a pesar de que tengamos que derreteirlo, no debemos añadirlo a la crema muy caliente porque podría ablandar en exceso la mantequilla y no obtener unos resultados adecuados. Para ello, os aconsejo que derritáis el chocolate poco a poco, calentándolo cada 30 segundos, sacándolo cada vez y removiéndolo. Así, nos aseguramos de que no se queme y que no se caliente en exceso. Un truquillo, antes de añadirlo, poneos un poco en los labios y si no os quema, ya lo podéis incorporar a la crema.

Por último, comentaros que para este tipo de cremas no hay un tiempo determinado de batido. Cuanto más las batimos, más aire incorporamos a la mezcla y más montada estará; por lo que no debe daros miedo batir esta crema, cuanto más, mejor. 

¡Ah!, se me olvidaba, si por algún motivo preparáis la crema y no la podéis usar en ese momento, guardadla en el frigorífico. Cuando la vayáis a utilizar, debéis sacarla un rato antes. Si batimos una crema de mantequilla fría, se nos cortará; es necesario que esté a temperatura ambiente para volver a batirla y que recupere su textura original.

Conservación: puede conservarse en la nevera, en un recipiente hermético, durante dos semanas.


Bien, pues con ésto ya hemos terminado, espero que os haya gustado esta pequeña receta.

Sin nada más por el momento, me despido de vosotros ¡¡¡¡hasta pronto!!!!.