viernes, 2 de mayo de 2014

Bizcochitos en almíbar con dulce de leche. ¡Irresistible!.

¡Muy buenas a todos!

Hoy vengo con una sencilla receta, pero no por ello menos deliciosa. Es una receta dedicada a los más golosos. Estos bizcochitos enrollados y calados, hasta emborracharlos con un suave almíbar, se deshacen en la boca y son una pequeña delicia.


















Lo digo con conocimiento de causa porque estos bizcochos pasaron un test muy exigente, el de los más golosos de mi familia y la decisión final fue .... ¡que había hecho pocooooooos!. En resumen, les gustaron mucho a todos.

Es un bocado perfecto para tomar después de una comida abundante. Y seguro que a más de uno, le será muy difícil tomar un bizcochito solamente y repetirá y repetirá; así que, un consejo: ¡haced bastantes!.



Este pequeño dulce está formado por un bizcocho genovés, enrollado y bañado en almíbar. Relleno con dulce de leche y para terminar, un poquito de azúcar tostado por encima. Sencillo y riquísimo. Así que vamos a empezar con la receta:

BIZCOCHITOS BAÑADOS EN ALMÍBAR CON DULCE DE LECHE

Cantidad: 16 unidades aproximadamente (unos 2 cm. de grosor cada uno)
Tiempo de preparación: 1 hora aproximadamente (sin contar el tiempo de enfriado del bizcocho)
Utensilios: placa rectangular para horno, cápsulas de papel, un soplete de cocina para tostar el azúcar (opcional), un bol grande resistente al calor.

Ingredientes:                                     

Para el bizcocho:
  • 4 huevos grandes
  • 120 g de azúcar
  • 120 g de harina de repostería
  • 1 cucharadita de azúcar avainillado
  • una pizca de sal
Para el almíbar:
  • 500 g de agua
  • 500 g de azúcar
  • 50 g de licor (anís dulce he usado yo)
Para el relleno:
  • un bote de dulce de leche (casero o comprado, como más os guste)
y por último, un poco de azúcar para espolvorear por encima.


Preparación:                                        

El bizcocho:
  1. Primero, cogemos una bandeja de horno, rectangular, donde vamos a hornear el bizcocho. Normalmente uso una de las llandas del horno. Colocamos papel de hornear y lo engrasamos. Lo dejamos reservado.
  2. Pesamos y tamizamos la harina, junto con la sal. Reservamos.
  3. Cogemos un bol grande y mezclamos los huevos, el azúcar y el azúcar avainillado.
  4. Precalentamos el horno a 180ºC, calor arriba y abajo.
  5. A continuación, colocamos un cazo con agua en el fuego y encima ponemos el bol, con la mezcla de huevos y azúcar. Atención, es importante que el agua no toque el fondo del bol y sólo con el vapor vaya calentándose la mezcla. Nunca se deben sobrepasar los 37º, para evitar que los huevos se nos puedan cuajar; por eso es importante que sólo el vapor toque el bol.
  6. Comenzamos a batir los huevos a velocidad rápida, por lo menos, 4 o 5 minutos. Sin parar, para que la mezcla aumente su volumen. 
  7. Pasados estos minutos, retiramos el bol del cazo. Y ahora sin calor, seguimos batiendo otros 5 o 6 minutos. Este proceso es muy importante para que los huevos adquieran una consistencia firme y al añadirle la harina no se hunda la mezcla.
  8. Cuando veamos que la mezcla tiene un aspecto de una crema densa, incorporamos la harina en dos veces, batiendo a velocidad baja, 3 o 4 segundos, lo justo para mezclar un poco la harina. Y terminamos de mezclar con una espátula de goma, haciendo movimientos envolventes.
  9. Ahora, echamos la masa sobre la bandeja del horno que tenemos preparada y con ayuda de una espátula, la extendemos, cubriendo toda la superficie y procurando que quede lo más uniforme posible.
  10. Colocamos la bandeja en el horno, a media altura y horneamos entre 10-15 minutos. Aunque como sabéis, siempre dependerá de nuestro horno. Un consejo, este bizcocho se hace enseguida así que no le quitéis el ojo.
  11. Mientras se está horneando, vamos a preparar un trapo de cocina fino que luego nos servirá para enrollar el bizcocho. Lo colocamos bien estirado, sobre una superficie de trabajo y lo espolvoreamos con azúcar glas. 
  12. Una vez veáis doradito el bizcocho, lo sacáis y si tenéis dudas, pues pinchadlo con un palillo; si sale limpio ya está listo.

Hasta este momento, tenemos listo nuestro bizcocho. Ahora vamos a ver cómo enrollarlo para que no se nos rompa y sea luego más fácil trabajar con él. Seguimos:
  1. Esta parte es un pelín delicada pero es más fácil de lo que parece. Hay que coger la plancha de bizcocho, darle la vuelta y colocarla boca abajo sobre el paño que tenemos preparado con el azúcar glas. Con cuidado de que no se nos rompa.
  2. Cuando tengamos nuestro bizcocho sobre el paño, con el papel de hornear en la parte superior, lo vamos retirando poco a poco, sin brusquedad. Normalmente, se retira sin problemas. Si algún borde queda un poco pegado, con el filo de un cuchillo lo despegamos.
  3. Y por último, con ayuda del paño, lo vamos enrollando todo. Apretando un poquito, pero sin estrujar que lo rompemos, sólo para que quede bien formado.
  4. Ahora, debemos dejar enfriar el bizcocho, enrollado dentro del paño, para que coja la forma; antes de seguir trabajando. Lo ideal es hacer el bizcocho la noche antes, envolverlo todo con film transparente y dejarlo reposar. Si no, tampoco tarda mucho en enfriar.

A continuación, vamos a preparar el almíbar.

El almíbar:
  1. Ponemos todos los ingredientes en un cazo, el agua, el azúcar y el licor. Sin parar de remover, lo llevamos a ebullición, dándole un fuerte hervor.
  2. Seguidamente, lo retiramos del fuego, lo tapamos con una tapadera y lo dejamos enfriar por completo para poder utilizarlo. Por lo que es necesario hacerlo el día antes.














El montaje:
  1. El siguiente paso, una vez frío el bizcocho, es cogerlo y desenrrollarlo con cuidado.
  2. A continuación, con el almíbar y con ayuda de una brocha, mojamos todo la superficie del bizcocho. Debe quedar húmedo, pero sin pasarnos, ya que si queda muy mojado, al enrollarlo nuevamente podría romperse. Además, luego volveremos a darle otro baño de almíbar.
  3. Ahora, es el momento de rellenarlo. Cogemos el dulce de leche y con una espátula extendemos una capa, por toda la cara superior del bizcocho.
  4. Una vez hayamos extendido el relleno, volvemos a enrollar el bizcocho, esta vez sin el paño, intentando darle una bonita forma.
  5. Ahora, con ayuda de un cuchillo de sierra grande, lo cortamos en porciones, más o menos iguales.
  6. Seguidamente, le vamos a dar un último baño de almíbar. Para ello cogemos un cuenco hondo, lo llenamos con el líquido, tomamos una porción y la sumergimos en el almíbar, le damos la vuelta y la sacamos. Es conveniente dejarlos reposar unos minutos sobre unas rejillas, para recoger el exceso de almíbar.
  7. Por último, ponemos un pequeño montoncito de azúcar sobre cada uno y con la ayuda del soplete la caramelizamos.
  8. Los colocamos sobre las cápsulas de papel, refrigeramos un poquito, ahora que ya viene el calor y ¡listos!. A disfrutarlos.



Notas:

Una cosa a tener en cuenta, este tipo de bizcocho, al hornearlo, forma una finísima capa que dificulta un poquito la absorción del almíbar. Un consejo para retirar esta capa, aunque opcional ya que puede hacerse la receta perfectamente con ella, es que espolvoreéis sólo un poquito de azúcar glas sobre el paño de cocina que usaréis para enrollarlo. Ésto hace que el paño quede pegado al bizcocho mientras se enfría y después, al desenrollarlo, parte esta capa que queremos quitar, se retira muy fácil. Si de cualquier modo, quedara algo de esta capa todavía en el bizcocho, con ayuda de las manos, muy suavemente, la retiráis.

En relación al almíbar, a modo de orientación, os diré que la cantidad que utilicé fueron aproximadamente 3/4 de la preparación. Teniendo en cuenta que la mayor parte del almíbar la usé en el segundo baño de los bizcochitos.

En el caso de que no tengáis soplete de cocina, otra alternativa para terminar los bizcochos, puede ser espolvoreárlos con azúcar glas por encima. Ésto ya os lo dejo a vuestra elección.

Por último, el dulce de leche que yo he empleado no era casero, pero hay marcas de dulce de leche en el mercado que están muy ricas y facilitan mucho el trabajo. Pero, no obstante, el dulce de leche hecho en casa es espectacular y también muy fácil de hacer. Sólo hay que tener en cuenta que debemos prepararlo el día antes porque es necesario que haya enfriado para poder utilizarlo.


Por si alguien quiere saber cómo hacer dulce de leche casero, os diré que sólo necesitáis un bote de leche condensada y una olla exprés. Os dejo un enlace con un vídeo del Canal Cocina que lo explican estupendamente:


Bien, pues con este vídeo me despido de vosotros, hasta la próxima receta. Espero que os haya gustado y si os animáis a hacerla, seguro que os va a encantar por su sencillez y sobretodo por lo ¡¡¡riiiiicoooosss!!! que están estos pequeños dulces.

Un saludo y un fuerte abrazo. ¡Hasta pronto!.

jueves, 3 de abril de 2014

Tarta fondant del fondo del mar. ¡¡Felicidades Alejandra!!.

¡Qué tal!

Cómo os dije en la última entrada, hoy os traigo el reportaje de la tarta que preparé para el cumpleaños de mi hija Alejandra. Quizás la más entretenida que he hecho hasta ahora.

Al principio, dimos unas cuantas vueltas hasta decidir de qué quería la tarta y finalmente se decidió por los dibujos de los sirenitos Bubbles Guppies. Sí, sí unos dibujos animados que seguramente muchos no conoceréis pero los más peques seguro que sí.


Bien, pues decidido entonces el tema de la tarta y de la fiesta de cumpleaños, "Fiesta bajo el Mar", me puse manos a la obra. Y a pesar del trabajo que lleva hacer este tipo de tartas, yo lo disfruto como una enana.


Y bueno, aunque luego da pena comérsela, para eso se hace un buen reportaje que finalmente queda para el recuerdo. Lo importante es que a mi pequeñaja le encantó y disfrutó mucho con ella.



La tarta, como véis, es de dos pisos, de bizcocho húmedo de chocolate y relleno con ganache de chocolate. Toooodo chocolate, como Dios manda, jijiji.



Las decoraciones en azul clarito están hechas con una buttercream de vainilla y marcadas con la manga pastelera.




La arena la hice con galleta triturada y por cierto, mi hija cuando la vio, pensó que le había echado atún a la tarta, jajaja, me reí un buen rato. ¡Qué cabecita loca!.


Bueno os pongo las dos últimas fotos y ya termino, pero tanto trabajo merecía un buen reportaje.


Y por último...


FIN

Ahora sí, me despido de vosotros, espero que os haya gustado. En la próxima entrada os traeré una nueva receta.

Hasta entonces, os mando un gran y dulce abrazo.

Ciao!!!


Chupa-chups de bizcocho y chocolate.

¡¡¡Hola, a todos!!!!

Cuánto tiempo sin escribir en el blog, casi un mes, pero he tenido una buena excusa y es que estas últimas semanas las he dedicado, en exclusiva, a preparar el cumpleaños de mi hija, seis añitos ya. Y entre decoraciones, preparativos, calentamientos de cabeza y demás, no he tenido tiempo de escribir nada, aunque si he hecho algún dulce que otro; ya os pondré alguna fotillo.

Así que hoy, os propongo una receta muy fácil de hacer, ideal para fiestas infantiles. Además, es tan fácil, tan fácil que la podéis preparar con los peques de la casa, a mí me ayudó mi hija e hicimos estos estupendos Chupa-chups de bizcocho y chocolate; que por cierto, luego pusimos en su fiesta de cumpleaños.


Bien, pues para elaborar estos sencillos dulces necesitamos 2 ingredientes básicos: un bizcocho y un aglutinante, es decir, un ingrediente que nos una el bizcocho y nos permita hacer bolitas, sin que se rompan o se desmiguen, aquí está el quid de la receta. Y luego finalmente, los decoraremos.

Con esta receta básica os doy unas ideas sencillas y a partir de aquí, cada uno podéis improvisar, empleando distintos bizcochos, cremas y decoraciones, según vuestros gustos y necesidades. De esta manera crearéis divertidos dulces, muy vistosos y ricos. ¡La imaginación al poder!.

CHUPA-CHUPS DE BIZCOCHO Y CHOCOLATE

Cantidad: aprox. 34 unidades (dependiendo del tamaño de las bolas)
Tiempo de preparación: 20 minutos (sin contar el formado de las bolitas y la decoración final)
Utensilios: palitos de chupa-chups, un corcho (o similar para poder pincharlos) y un pincel pequeño (para retocar)

Ingredientes:                                       
  • 1/2 bizcocho de yogurt (éste era de 23 cm de diámetro)
  • 2 tarros grandes (400gr.) de crema de cacao (tipo Nocilla o Nutella)
  • Chocolate para fundir (yo he usado Candy Melts de Wilton de color azul)
  • Para la decoración final: virutas de chocolate, bolitas de colores, estrellitas de azucar etc.

Preparación:                                        

1. Cogemos un bol grande y vamos desmigando muy bien el bizcocho, quitando las orillas si están más resecas o duras.


2. A continuación, echamos la crema de cacao y mezclamos. La crema la iremos añadiendo en dos o tres veces, con el fin incorporar la cantidad necesaria. Esto es, que si nos pasamos de cantidad de crema quedará muy pringosa la masa, difícil de trabajar y será necesario añadir más bizcocho. Si por el contrario, añadimos poca cantidad, la masa se cuarteará, se desmigará y no se formarán las bolas correctamente. Hay que poner la cantidad justa. 


3. Es necesario que mezclemos bien, si nos cuesta trabajo con una espátula, arremangaos y meter las manos en la masa. Cuando tengamos todo mezclado, (yo utilicé los dos tarros grandes de 400gr.), la masa quedará lista para comenzar a formar las bolas.


4. Ahora, iremos tomando pequeñas porciones de masa y haciendo bolitas. Os aconsejo que las vayáis colocando en recipientes que luego podáis meter en el congelador, porque será necesario para poder acabarlas. Bien, en la siguiente foto se ve a mi pequeña cocinillas haciendo bolitas de chocolate, con mucha maña, jijiji.


5. Al principio, parece que no tiene fin, pero sí. Una vez terminadas obtuvimos 34 bolitas de chocolate. Por cierto, lo ideal es hacerlas todas iguales o por lo menos lo más parecidas posible, sin grietas y con una superficie lisa.


6. A continuación, tapamos los recipientes que contienen las bolas y los metemos en el congelador unos 30 minutos. Ésto, facilita el posterior baño de chocolate. Mientras esperamos a que se enfríen, preparamos lo siguiente: los palos de chupa-chups, un corcho donde poder pincharlos para dejarlos secar, unos cuencos pequeños donde colocamos las decoraciones que vayamos a utilizar, los fideos de chocolate, perlas de azúcar etc. Por último, empezaremos a fundir el chocolate.

7. Una vez hayamos fundido el chocolate, sacamos uno de los recipientes, cogemos un palito de chupa-chup, sumergimos la punta del palo en el chocolate fundido y pinchamos una de las bolas. Lo repetimos con todas las bolitas. A continuación, las metemos en el frigorífico para que el chocolate endurezca rápido. Hacemos ésto para que el palo quede bien pegado y cuando bañemos las bolas en el chocolate, éste no se desprenda. Repetimos la operación de clavar el palito, con el resto de bolas que nos quedan en el congelador. Y de nuevo, éstas las guardamos en el frigorífico.

8. Hasta ahora ya tenemos todas las bolitas con el palo colocado y en el frigorífico. Seguidamente, cogemos los primeros chupa-chups que hemos metido en el frigo y con rapidez, los sumergimos en el chocolate fundido. Si es necesario, calentaremos un poco más el chocolate, éste debe estar lo más fluido posible para facilitar el baño. Si queda algún pico de chocolate al sacar el chupa-chup, nos podemos ayudar con un pincel para alisar la parte que lo necesite o bien para pintar sólo una zona del chupa-chup o darle cualquier otro toque diferente.


9. Por último, si utilizamos las decoraciones de fideos de chocolate, bolitas de azúcar o similar, debemos ponérselas antes de que el chocolate endurezca. Y finalmente, los dejaremos secar, bien boca arriba pinchados en un corcho o bien boca abajo, en un plato o fuente. 


¡¡Listos y preparados para comérselos!!

Notas:

Como os he comentado antes, estos chupa-chups, podéis hacerlos con cualquier tipo de bizcocho y es una receta estupenda para aprovechar algún trozo que nos haya sobrado; reconvirtiéndolo en estos llamativos dulces.

En este caso, he usado la crema de cacao que a todos los niños les gusta, pero hay un sin fin de cremas, incluso mermeladas con las que mezclar vuestros bizcochos y obtener resultados sorprendentes. Es cuestión de probar y experimentar.

Por último, sólo comentaros una cosa más, es importante que el chocolate, para bañar los chupa-chups, quede lo más fluido posible, para que sea más fácil bañarlos. Un truquillo: para favorecer la fluidez del chocolate añadir una nuez de mantequilla cuando lo estamos derritiendo y así también tardará más en endurecerse, facilitando la decoración posterior.


Pues hasta aquí la receta de hoy y para despedirme, os voy a dejar las fotos del cumpleaños de mi peque y de los chupa-chups. A ver que os parecen:






Espero que os hayan gustado.

¡Ah!, por cierto, en la próxima entrada, publicaré las fotos de la tarta del cumpleaños, veréis que monada.

Un abrazo y hasta luego.

lunes, 3 de marzo de 2014

Tarta fondant de Buhos.

¿Qué tal estáis?, espero que muy bien.

Hoy no os traigo ninguna receta, simplemente os quería mostrar cómo quedó la tarta fondant que preparé para el cumpleaños de mi prima Irene. Con lo que sobró al preparar la masa del bizcocho de esta tarta, hice la magdalenas de chocolate de la última receta que escribí en el blog. Y como os prometí, traigo las fotos de la tarta terminada.


Quien leyera la última entrada, sabrá que este bizcocho es un "Chocolate mayonnais cake", es decir, un pastel de chocolate con mayonesa, si os interesa, aquí os dejo el enlace de este delicioso bizcocho: magdalenas de chocolate ¡con ingrediente sorpresa!. Y el relleno, como no podía ser de otra forma, ya que la cumpleañera es una chocoadicta como la que os escribe, era un estupendo ganache de chocolate. Tooodo chocolate, superchocolateado, ¡viva el chocolate!.


Todos los detalles de la tarta están hechos en fondant de azúcar. Y pensados especialmente para una amante de la naturaleza y sobretodo de las aves.



























En la próxima tarta fondant que prepare voy a intentar hacer un buen reportaje fotográfico para mostraros cómo cubrir una tarta con pasta fondant, a modo de pequeño tutorial; por si alguien se anima a preparar alguna tarta. Como todo, es cuestión de ponerse e intentarlo y es más fácil de lo que parece.


Pues sin más me despido de vosotros, espero que os hayan gustado las fotos. Hasta la próxima receta.

Un abrazo.


domingo, 23 de febrero de 2014

Magdalenas de chocolate. ¡Deliciosas y con ingrediente sorpresa!.

¡Qué delicia de magdalenas!. 









Estas riquísimas magdalenas las he hecho aprovechando la masa que ha sobrado de un bizcocho de chocolate que estaba preparando para una tarta de cumpleaños. Porque yo soy de las que en cuestión de comida procuro reaprovechar y utilizar todo, en casa ¡no se tira nada de comer! y menos si es dulce jijiji. Por cierto, cuando acabe la tarta ya os la presentaré, a ver como queda.

Este bizcocho de chocolate, desde que lo probé, se ha convertido en mi bizcocho de chocolate preferido. Es un bizcocho absolutamente delicioso, esponjoso, jugoso, tierno, suave, simplemente ¡me encantaaaa!. Y por eso, mientras preparaba la tarta, pensaba que sobre un  poco, que sobre un poco y ... "con suerte" he aprovechado para preparar estas magdalenas.


El título de la entrada hace mención a unas magdalenas con un ingrediente sorpresa. La sorpresa, seguro que se la va a llevar más de uno cuando sepa qué ingrediente es. Posiblemente, a ninguno se os pasará por la cabeza que el ingrediente que hace especial este bizcocho y absolutamente delicioso es la ¡mayonesa!.

Sí, sí, lo habéis leído bien, mayonesa. Quizás alguien haya leído alguna receta de bizcocho con este ingrediente, pero la verdad que es bastante raro y muy llamativo. Aunque si lo pensamos bien, la mayonesa no deja de ser una emulsión de huevos y aceite, ingredientes que suelen estar presentes, siempre, en casi todos los bizcochos. Ahora, seguro, que ya no lo veis tan raro ¿verdad?.


Espero, que lo del ingrediente sorpresa, la mayonesa, no os frene a la hora de preparar las magdalenas porque os aseguro que es un bizcocho espectacular. Cuando lo hagáis una vez, ya sean en magdalenas, en bizcocho, en tarta, o como se os ocurra, va a pasar a formar parte de vuestro repertorio de recetas favoritas, hacedme caso. Las veces que lo he preparado, a la gente le ha encantado y no ha quedado ni una migajita.

La receta la leí en el libro de Rose Levy Beranbaum "La biblia de los pasteles" que ya os he nombrado en otras ocasiones. Aunque, finalmente, me animé a hacerla tras leer una variante que ha hecho Bea Roque, autora del blog El rincón de Bea, del Chocolate Mayonnais Cake.


Mientras hacía las fotos, he aprovechado para hacer una nueva cata ...umm!!!, perdón se me hace la boca agua, así podéis ver lo esponjosa que es la magdalena por dentro. Y con esta excusa, ya me la he comido, menuda perdición.

Bien, entonces pasemos a ver la receta:


MAGDALENAS DE CHOCOLATE

Cantidad: aprox. para unas 18 uds (siempre dependiendo del tamaño de las cápsulas que uséis)
Tiempo de preparación: 30 minutos
Tiempo de horneado: 25 minutos
Utensilios: cápsulas para magdalenas.

Ingredientes:                        

  • 30 gr. pepitas de chocolate
  • 30 gr. de cacao en polvo sin azúcar
  • 195 gr. de agua hirviendo
  • 185 gr. de harina de trigo
  • 4 gr. bicarbonato sódico
  • 1 gr. levadura química (aprox. media cucharadita de las de café)
  • 100 gr. azúcar blanca
  • 75 gr. azúcar moreno
  • 160 gr. mayonesa (Hellmans)
  • 1 huevo grande
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla

Preparación:                                         

  1. Lo primero es poner a hervir el agua. En un bol mezclamos las pepitas de chocolate y el cacao en polvo y a continuación añadimos el agua hirviendo y removemos hasta que quede homogéneo. Reservamos y dejamos que vaya enfriando.
  2. Lo siguiente, preparamos nuestros moldes con las cápsulas de magdalenas.
  3. En un bol mediano vamos a mezclar la harina, la levadura química y el bicarbonato. En lugar de echarlos directamente en el bol, colocar encima de éste un colador grande y así los tamizamos al mismo tiempo.
  4. Ahora, vamos a precalentar el horno a 175ºC, calor arriba y abajo.
  5. A continuación, cogeremos un bol grande. Comenzamos a batir el azúcar blanca y el azúcar moreno junto con la mayonesa, hasta que todo quede bien mezclado, 4-5 minutos.
  6. Añadimos a la mezcla el huevo ligeramente batido. Y seguimos mezclando.
  7. Incorporamos el extracto de vainilla.
  8. Seguidamente, añadiremos alternativamente, en cuatro veces, la harina y la mezcla de chocolate que teníamos reservada. También reduciremos la velocidad y en lugar de batir vamos a mezclar; en velocidad baja, comenzamos a echar la harina, mezclamos un poco, añadimos el chocolate, mezclamos otro poco y así sucesivamente. Hasta que en la última incorporación de la harina, mezclaremos con una espátula de goma, haciendo movimientos envolventes, despacio, hasta que veamos que queda todo homogéneo.
  9. A continuación, rellenamos nuestras cápsulas de magdalenas, colocadas en nuestro molde o moldes, hasta las 2/3 partes, un poquito más de la mitad.
  10. Metemos en el horno, a media altura y horneamos aproximadamente unos 25 minutos. Si tu horno es fuerte quizás en 20 minutos estén. Pinchad con un palillo, en una de ellas, antes de sacarlas, para comprobar que están hechas. 
  11. Por último, las sacamos del horno con cuidado de no quemarnos, con ayuda de un espátula fina cogemos las magdalenas y las dejamos enfriar sobre un rejilla.
  12. Y ya por fín a ¡disfrutar!.

Notas:

Lo primero de todo deciros que NO VALE LA MAYONESA LIGHT, ésto fue lo primero que yo pensé cuando vi la receta la primera vez. La mejor mayonesa para hacer esta receta y con la que yo la preparo es la de la marca Hellmans. 

En relación al cacao en polvo comentaros que yo he elaborado esta receta con dos tipos diferentes de cacao: con el cacao tipo holandés (cacao Valor) y con el cacao no alcalinizado (Hershey´s). En ambos casos, la receta me ha salido bien, aunque el cacao más indicado para esta receta es el cacao Hershey´s, es decir, el no alcalinizado. Por lo que, en principio, utilizad el cacao que tengáis a mano.

Si vais a hornear las magdalenas en dos veces, guardad en el frigorífico la masa de las magdalenas mientras esperáis a que termine la primera tanda.

Y el último consejillo: cuando utilicéis un molde de senos, los típicos de 12 senos para magdalenas y no vayáis a utilizarlos todos, antes de hornear, rellenadlos hasta la mitad con agua. Así, el calor se repartirá mejor y las magdalenas se cocerán de manera más uniforme.






                 
Pues con esta última foto me despido, ya van quedando menos magdalenas jijiji y hasta la siguiente recetica. ¡Un abrazo para todos!.

Hasta luego.

domingo, 9 de febrero de 2014

Pan casero. ¡Atrévete a meter la manos en la masa!.

¡Hola, hola!, con el nuevo año, nuevos retos. Y vaya reto, nada más y nada menos que intentar aprender a hacer pan casero, lo más decentemente posible.



Como a la mayoría de los amantes de la repostería y de las masas, siempre he tenido el gusanillo de probar a hacer pan en casa. Me daba un poco de respeto porque me parecía complicado lo del amasado y no terminaba de arrancar; pero finalmente me he decidido y estoy ¡suuuuuper contenta!.






Estas fotos que os muestro son del pan que he preparado este mediodía para comer y que ha sido todo un éxito. Además nos lo hemos comido calentito y es mejor todavía, la miga caliente y la corteza crujiente, crujiente.

Con esta entrada no pretendo daos instrucciones sobre cómo elaborar pan en casa, ya que soy novísima en ésto; es la tercera vez que hago pan, sino que os quiero animar por si alguno no termina de arrancar, ya que si yo he podido, vosotros también. Además, me gustaría indicaros de dónde he aprendido lo poco que sé hasta ahora y con buenos resultados, en muy poco tiempo.

Llevaré, aproximadamente, un mes leyendo algún libro que otro, viendo vídeos y siguiendo algunos blogs geniales acerca de elaborar pan en casa; éstos sí son expertos de verdad. En concreto os voy a mencionar la web de panarras.com, una página dedicada al pan casero con recetas, por supuesto, pero con apartados de técnicas y teoría sobre la elaboración del pan, muy bien explicadas, con esquemas, fotos y mucha simpatía. El pan que he hecho hoy, en concreto, es la receta del "pan cotidiano" que aparece en esta web. Realmente os la recomiendo.

Otra web estupenda que conocí a través de la anterior, es lacocinadebabette.com, en ésta encontraréis unos vídeos geniales sobre cómo amasar a mano, la formación de algunos panes, recetas y muchas más cosas. Babette es una grandísima profesora, si veis sus vídeos me daréis la razón.

Otra web con mucha miga es la del panaderocasero.com, muchas recetas, fotos muy chulas y cosas interensantes. Otro amante y experto del buen pan. Haced una visitilla, seguro que os gusta.

Yo, en este caso, he querido empezar a amasar a mano, para aprender la técnica y ver de "primera mano" cómo va cambiando la masa poco a poco, pasando de una masa pegajosa hasta convertirse una masa lisa, elástica y con forma. Para mí es realmente emocionante y gratificante.

Por gusto, os voy a mostrar algunas fotos del proceso de la elaboración del pan de hoy. ¡Eh! que de verdad, de verdad lo he hecho yo, jijiji, por si alguno lo dudaba.




En la foto de arriba vemos la masa después del amasado a mano, amasado francés. Ahora debe reposar unas 2 horas, hasta que doble su tamaño.




En esta otra imagen, ya he formado la masa, supuestamente un "batard" y ahora debe fermentar 1 hora y media. En la última media hora hay que calentar el horno con vapor, a alta temperatura.




Antes de meter el pan, se ha de cortar para que éste greñe mientras se cuece. Este es otro capítulo importante de la técnica del pan. En las webs que os he indicado aparece explicado, parece una cosa sencilla pero hasta eso tiene su "miga".




Aquí el pan ya ha subido y está empezando a greñar. En la bandeja de abajo se aprecia el recipiente con agua indispensable para cocer el pan. Y después de 40 minutos con la cara pegada al horno, jijiji...


Mi super hogaza de pan recién salida del horno. ¡Qué felicidad!, ¡qué bien huele! y ahora a comérselo.

Con esto me despido, espero haberos metido el gusanillo del pan, jijiji..... y ¡hasta pronto!.