jueves, 23 de enero de 2014

Tartaleta de fresas con bocaditos de nata.

¡Hola!, ha empezado la temporada de las fresas y cómo no podía ser de otra manera vamos a aprovechar para prepararlas de mil formas distintas.





Hoy os traigo un clásico: una tarta de fresas con nata, aunque acompañadas de unos deliciosos bocaditos de nata, otro clásico pero igualmente ¡delicioso!.



















Y ¡ahora que caigo!, como el mes que viene se celebra el día de San Valentín, es un tarta estupenda para regalársela a alguien especial y disfrutar de ambos: de este riquísimo postre y por supuesto de la compañía. Así que ya tenéis un aliciente más para prepararla.

La preparación de esta receta es fácil aunque entretenida, ideal para practicar la preparación de masas y otras técnicas de pastelería, pero todas fáciles de realizar. Y como veis el resultado es de lo más vistoso y su sabor riquísimo y suave.

Antes de comenzar con la preparación de la tarta, vamos a ver la composición de la misma:

1º una base de pasta quebrada
2º una fina capa de crema pastelera
3º una corona exterior de bocaditos de nata
4º relleno de nata montada
5º una capa superior de fresas frescas.


























En pastelería, hay unas serie de recetas y técnicas básicas que se emplean en la mayoría de preparaciones, ya que son muy versátiles y admiten muchas combinaciones. Por ello, he decidido crear, próximamente, una nueva sección de "recetas básicas" en la que se incluirán estas técnicas, facilitando, de este modo, su consulta; al estar siempre localizables en un mismo apartado del blog.

Por lo tanto, la primera receta de la tarta, la base de pasta quebrada será una de las recetas que pasarán a formar parte de ese nuevo apartado; ya que es una masa muy utilizada en muchas preparaciones y debemos tener siempre la receta a mano.

Tras esta pequeña aclaración, veamos cómo preparar una base de pasta quebrada; por cierto, siempre podréis recurrir a la que venden congelada si en un momento determinado os urge. Aunque, como veréis, es muy fácil de preparar y si tenéis tiempo, merece la pena que la hagáis vosotros mismos.


PASTA QUEBRADA

Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de reposo: 30 minutos
Tiempo de horneado: 15 minutos
Cantidad: masa necesaria para forrar una tartaleta de 25 cm.
Ingredientes: 
  • 175 gr. de harina de repostería,
  • 65 gr. mantequilla fría en trozos, 
  • 35 gr. agua,
  • 1 pellizco de sal, 
  • 1/2 cucharadita de levadura química, 
  • Opcional: 1 huevo batido para pintar.

Preparación: 

1. Cogemos un bol y mezclamos la harina, la sal y la levadura.

2. A continuación, añadimos los trocitos de mantequilla y frotamos la mezcla hasta que la mantequilla quede bien integrada, parecerán como migas de pan.

3. Seguidamente, practicamos un agujero en el centro e incorporaremos el agua. Mezclamos con ayuda de un espátula o si queremos con las manos, hasta que la masa comience a cohesionarse.

4. Apretamos suavemente y hacemos una bola lisa. Esta masa no debe trabajarse mucho.

5. La cubrimos con film transparente y la dejamos reposar 15 minutos en el frigorífico.

6. La sacamos y la extendemos con ayuda de un rodillo, sobre una superficie ligeramente enharinada y cubriremos nuestro molde, previamente engrasado. En esta ocasión, haremos un reborde de 1 cm. de ancho en todo el perímetro de la base, donde luego apoyaremos los bocaditos de nata.

7. Reservamos nuevamente, 15 minutos en el frigorífico, mientras, precalentamos el horno a 180ºC.

8. Finalmente, sacamos nuestro molde, lo pinchamos con el tenedor y si queremos lo pincelamos con huevo batido, antes de cocerlo.

9. Horneamos durante 15 minutos. Dejamos enfriar y desmoldamos.

Notas:

La masa horneada se conserva durante 2 semanas en un recipiente hermético. También puede congelarse en crudo hasta 2 meses.

Si no la usamos ese mismo día, la guardaremos en un recipiente hermético hasta su uso, para evitar que la masa se reseque.

La siguiente receta es la de la crema pastelera, ésta también la incluiré dentro del apartado de recetas básicas, ya que es una de las cremas más utilizadas.


CREMA PASTELERA

Tiempo de preparación: 20 minutos
Cantidad: 750 gr. 
Ingredientes: 
  • 125 gr. azúcar
  • 500 gr. leche
  • 20 gr. maicena
  • 20 gr. harina
  • 2 huevos grandes o 3 pequeños
  • Opcional: 1/2 vaina de vainilla o en su defecto azúcar avainillado o un trozo de canela en rama (a elegir).

Preparación: 
  1. Calentamos, muy lentamente, la leche en un cazo junto con el trozo de canela o la vainilla, según elijamos, hasta casi alcanzar el punto de ebullición. La retiramos del fuego y dejamos templar.
  2. En un cuenco batimos los huevos con el azúcar hasta que la mezcla espese y blanquee.
  3. Añadimos las harinas y mezclamos.
  4. Seguidamente, retiramos el trozo de canela de la leche caliente o la vaina de vainilla, si lo hemos utilizado, e incorporamos la leche poco a poco a la mezcla de huevos.
  5. Pasamos toda esta mezcla, de nuevo al cazo y calentamos suavemente y sin parar de mover, (ojo que si no se pegará y saldrán grumos), hasta que espese la crema.
  6. Retiramos del fuego y la vertemos en un cuenco tapado con film transparente. Esperaremos hasta que enfríe.
  7. Antes de utilizarla, para que quede lisa de nuevo, hay que batirla.
Notas:

Con esta cantidad de crema os dará de sobra para cubrir una tartaleta de 25-26 cm.

La crema también se puede preparar con yemas, en este caso sustituiríamos los huevos enteros por 5 yemas.


En esta receta, yo he colocado una capa de crema pastelera sobre la masa de pasta quebrada que además, me ayudará a que queden mejor pegados los bocaditos de nata.

No obstante, si queréis, también podéis rellenar la tarta sólo con nata, es otra opción más rápida pero también con buen resultado.



A continuación veamos cómo preparar la masa de los bocaditos de nata, la masa choux.

PASTA CHOUX

Tiempo de preparación: 30 minutos
Cantidad: 20 unidades.
Accesorios: manga pastelera y boquilla ancha.
Ingredientes: 
  • 80 gr. harina de repostería
  • 60 gr. leche
  • 65 gr. agua
  • 50 gr. mantequilla
  • 1 pellizco de sal
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 2 huevos

Preparación: 
  1. Primero, tamizamos la harina e incorporamos la sal y el azúcar. Resevamos.
  2. Calentamos la mantequilla, el agua y la leche en un cazo grande, a fuego lento hasta que la mantequilla se derrita.
  3. En el mismo momento que quede derretida, aumentamos el calor y lo llevamos a ebullición.
  4. Incorporamos la harina de golpe y retiramos del fuego. Removemos la mezcla hasta que forme una bola, debe despegarse de las paredes del cazo. Dejarla enfriar unos 15 minutos. (No batir la pasta ahora porque quedaría aceitosa).
  5. A continuación y templada la masa, incorporamos los huevos de uno en uno y batiendo rápido para incorporarlos a la mezcla. Ahora nos interesa meter aire en la masa. Seguiremos batiendo hasta obtener una masa homogénea, lisa y brillante.
  6. Precalentamos el horno a 200 ºC.
  7. Una vez preparada la masa, cogemos la manga pastelera y con una boquilla ancha y grande, vamos haciendo pequeñas montoncitos de unos 3 cm de diámetro (aproximadamente), sobre la bandeja de horno forrada con palpel de hornear. Siempre debemos dejar una separación de 2 o 3 cm porque aumentarán de tamaño al cocerlas.
  8. Los metemos al horno y los cocemos durante 10 - 15 minutos, cuando veamos que quedan doraditos los sacamos del horno. Los dejaremos enfriar sobre una rejilla antes de rellenarlos.




























Notas:

Cuando los rellenemos necesitaremos una boquilla redonda y fina para que sea más fácil introducir el relleno sin romper la masa. La otra opción es hacer un pequeño corte lateral en los bocaditos y rellenarlos.

El relleno de estos bocaditos, como siempre, podéis variarlo según vuestros gustos y si queréis introducir algún sabor más, podéis rellenarlos con chocolate en lugar de la nata; otra opción ¡deliciosa!.


Emplearemos aproximadamente unas 14 o 15 unidades para la tarta.


Esta masa, una vez horneada y si la utilizamos al día siguiente, es conveniente guardarla en un recipiente hermético o bien taparla con film transparente para que no se reseque.También se conservan, bien tapadas, 1 semana en el frigorífico; aunque dudo que no os las comáis antes.



Por último nos queda hacer la nata montada o crema chantilly.


NATA MONTADA

Tiempo de preparación: 5 minutos
Cantidad: 500 ml.
Accesorios: manga pastelera y boquilla ancha.
Ingredientes: 
  • 500 ml. nata para montar (minimo un 35% m.g)
  • 70-75 gr. azúcar (mejor molida).
  • Opcional: 1 cucharadita de esencia de vainilla o de azúcar avainillado.

Preparación: 
  1. Echar la nata en el bol y añadimos el azúcar y la vainilla.
  2. Batimos a velocidad alta hasta obtener picos duros. Debe quedar lo más firme posible.
  3. Separamos aproximadamente la mitad y llenamos una manga pastelera para rellenar los bocaditos de nata.
  4. El resto de la nata la emplearemos para rellenar la tarta.
Notas:

La nata para montar debe estar muy fría, pero nunca congelada. Guardarla en la nevera un día antes de montarla. Incluso, si os acordáis, meted los batidores o las varillas de montar en el congelador un rato antes de usarlas.

Yo os aconsejo que la nata la montéis en el último momento para que aguante firme el mayor tiempo posible. Un truco para que que quede más firme es añadirle, antes de comenzar a montarla, una cucharada de queso blanco (tipo Philadelphia). Ésto no le variará el sabor y le aportará mas firmeza a la nata.


Hasta aquí, las recetas necesarias para preparar la tarta, sólo nos quedaría cortar las fresas para colocarlas encima. Pero antes de terminar y a modo de guía, voy a detallaros cómo podéis planear la preparación de la tarta, para que os sea más cómodo el poder realizarla.

Empezad la tarde anterior:
  • Primero, preparar la pasta quebrada que guardaremos bien tapada, una vez fría, hasta la mañana siguiente.
  • Después la crema pastelera, si decidimos hacerla, la reservaremos bien tapada y una vez templada, en el frigorífico hasta el día siguiente.
  • También preparamos los bocaditos de pasta choux que dejaremos bien tapados, hasta que los empleemos.
A la mañana siguiente:
  • Lo primero que haremos será lavar, secar y cortar las fresas. Reservamos.
  • Cogemos la base de pasta quebrada, extendemos la crema pastelera hasta el reborde de la base. Si la crema está muy apelmazada la batiremos antes de utilizarla.
  • Montamos la nata.
  • A continuación, rellenamos los bocaditos de nata y los colocamos en el borde de la base.
  • Ahora rellenamos el interior, con el resto de la nata. La forma más cómoda es empleando la manga pastelera.
  • Seguidamente y para terminar, colocamos las fresas cortadas por encima.
Y ¡tatatachán!, ya tenemos, por fín, la tarta montada. 

Y por último, un par de cosillas: primero y principal servid la tarta muy fría, por favor, que la nata no pierda firmeza. Segundo consejo, si todavía tenéis ganas de liaros un poquito más, podéis preparar una sencilla salsa de fresas para acompañar a la tarta y que cada uno se sirva al gusto, en su plato; enriquece la tarta muchísimo.

Aunque como siempre os digo, a vuestro gusto, que no os convence la salsa de fresas, pues una rica salsa de chocolate es estupenda también.


Venga ¡vamos!, por si alguno o alguna quiere darle el último toque al postre:


COULI O SALSA DE FRESAS

Tiempo de preparación: 15 minutos
Ingredientes:
  • 250 gr. fresas
  • 125 gr. azúcar blanquilla
  • un chorrito, pequeño, de limón.

Preparación:
  1. Lavamos y secamos las fresas.
  2. Las echamos en el vaso de la batidora, junto con el azúcar y el limón. Y trituramos bien la mezcla.
  3. Seguidamente, pasamos la mezcla triturada a un pequeño cazo, lo ponemos a fuego medio y vamos moviendo hasta que la mezcla empieza a espesar, unos 5 minutos aproximadamente.
  4. Apartamos y lo reservamos en un tarro de cristal hasta que enfríe. Lo guardamos en el frigorífico, hasta el momento de servir la tarta. Se conserva hasta una semana en la nevera.
  5. Por último, colocadlo en un jarrita o salsera pequeña acompañando a la tarta. Y ¡buen provecho!.
























Y ahora sí, ya con esto termino y espero de corazón que os haya gustado la receta. Aprovechad, como os he comentado, la temporada de fresas e improvisad dulces, postres o lo que se os ocurra. Lo importante es que os arremanguéis y paséis un rato divertido y entretenido.

Os mando un fuerte abrazo y hasta pronto.

sábado, 4 de enero de 2014

Volcán de chocolate. ¡Superchocolateado!.

¡Feliz año Nuevo!

Espero que hayáis empezado el año bien y con ganas de hacer cosas nuevas. Y para que comencéis este año con sabor a chocolate, para mí mejor imposible, os voy a proponer una de mis recetas preferidas: volcanes de chocolate, ¡ricos, ricos y muy fáciles de hacer!.


Este postre, que quizás hayáis probado ya, es uno de mis postres favoritos, tanto por su sencillez a la hora de prepararlo como por su sabor, es realmente delicioso. A simple vista parece una especie de bizcochito o magdalena de chocolate pero lo mejor está por llegar.



Sí, sí, lo mejor del postre es sin duda alguna su interior, una deliciosa crema de chocolate caliente que mezclado con el suave bizcocho que la envuelve....¡te quita el sentío!, no se puede explicar mejor, hay que probarlo. Se deshace en la boca y si además lo acompañamos con un rico helado, el contraste del frío con la crema fundente de chocolate, es una mezcla estupenda. No conozco a nadie que lo haya probado que no me haya pedido la receta.

Para los amantes del chocolate esta receta, seguro, se va a convertir en una de sus preferidas.

Como nota informativa me gustaría destacar que el nombre original de este postre es el de "Coulant au Chocolat", un postre de origen francés. Su creador es el Chef Michel Bras que lo patentó en el año 1981, ¡que buen año, por cierto! y desde entonces hay multitud de variantes.

Yo no os voy a dar la receta genuina del Coulant sino una versión muy parecida, muy rica y sencilla de cocinar, no os va a defraudar.



Y tras esta breve introducción comencemos con la receta:


VOLCÁN DE CHOCOLATE

Tiempo de preparación: 15 minutos + 7 minutos de horneado
Cantidad: 8 unidades
Moldes: moldes metálicos individuales de magdalena
Ingredientes:
  • 170 gr chocolate fondant
  • 170 gr mantequilla a temperatura ambiente
  • 3 huevos
  • 3 yemas de huevo
  • 60 gr azúcar
  • 50 gr harina de repostería


Preparación:

1. Lo primero que vamos a hacer es engrasar los moldes de las magdalenas que vamos a utilizar y los reservamos.
2. Seguidamente, derretimos el chocolate junto con la mantequilla al baño María. Para eso colocamos un cazo con agua y encima un cuenco (que aguante el calor). Añadimos el chocolate troceado y la mantequilla en dados y removemos con unas varilla.
3. Precalentamos el horno a 240ºC.
4. Cuando la mezcla  de chocolate y mantequilla quede derretida y uniforme, apartamos el cuenco del cazo y lo dejamos que temple un poco.
5. A continuación, cogemos un bol grande añadimos los huevos, las yemas y el azúcar. Mezclamos unos segundos.
6. Seguidamente, incorporamos la mezcla de chocolate y batimos hasta que quede todo homogéneo, unos 40- 50 segundos.
7. Por último, añadimos la harina de repostería, mezclamos a baja velocidad o a mano, hasta integrar la harina en la mezcla.
8. Volcamos la masa en los moldes, un poco más de la mitad.


9. Metemos los moldes en el horno, a media altura, bajamos la temperatura a 220ºC y horneamos durante 7-8 minutos.
10. Pasado el tiempo indicado, sacamos los moldes del horno y los dejamos enfriar 3-4 minutos antes de desmoldarlos.


11. Para facilitar el desmoldado pasamos una espátula fina por el borde y separamos el bizcocho de las paredes.
12. Y finalmente lo volcamos con cuidado en el plato. Lo podemos acompañar con un bola de helado, del sabor que más nos guste y lo espolvoreamos con azúcar molido o cacao en polvo. Servir inmediatamente.


Notas:

Yo a veces sustituyo las 3 yemas que dice la receta por 1 huevo grande, es decir, empleo 4 huevos grandes en total. Es otra opción que os doy, por si en alguna ocasión os faltan huevos, no queréis poner tantas yemas o por cualquier otro motivo; queda a vuestra elección.

En relación al chocolate, doy por hecho que sabéis derretirlo al baño María, pero si hay por ahí algún despistadillo, le recuerdo que es fundamental que no caiga una gota de agua dentro del chocolate cuando esté fundiendo porque se estropea y hay que empezar de nuevo. Para evitar eso, procurad que el cuenco sea bastante más ancho que el cazo sobre el que lo colocáis. Otra opción es derretirlo en el microondas. Yo prefiero la primera opción.

El tiempo de cocción del bizcocho es importante, si lo tenemos mucho más tiempo del indicado el bizcocho tendrá menos cantidad de crema fundida dentro, pero si lo horneamos poco y la capa de bizcocho exterior es muy fina, no aguantará al desmoldarlo y se romperá. Tened en cuenta que cada horno es un mundo y nadie mejor que vosotros conoce cómo funciona el vuestro.

Por último, si en lugar de los molde que yo he empleado, tenéis unos moldes pequeños y que sean bonitos, podéis hacer el volcán en ellos y presentadlos sin desmoldar el bizcocho, luciendo postre y molde.

¡Ah!, si queréis prepararlo para una comida o una cena, podéis hacerlo antes de la comida o la cena, lo colocáis en los moldes y los reserváis. Diez minutos antes del postre, aproximadamente, calentáis el horno y los termináis. 


Bien, pues después de estas últimas notas, sólo me queda esperar que os animéis, lo hagáis y que lo disfrutéis. Seguro que lo repetís en multitud de ocasiones.

Sin más, me despido de vosotros hasta la próxima entrada y ¡sed buenos! que los Reyes Magos están al caer.

Un beso y FELICES REYES.

sábado, 28 de diciembre de 2013

Tartaletas de limón y merengue.

¡Hola!, ¿cómo van esas fiestas?, espero que muy bien. Disfrutando de la compañía de los que más queremos seguro que pasamos unas buenas Navidades.

Por cierto, ¡qué poquito falta para despedir el año! y he pensado dejaros una receta muy fácil de hacer, perfecta para la cena de fin de año: tartaletas de limón y merengue.





Estas tartaletas de dos bocados, tienen el tamaño justo para tomar después de una buena cena, si no quieres un postre grande, estos dulces son ideales, vistosos y muy ricos.

Este postre tiene un punto cítrico muy agradable que queda contrarrestado por el dulce merengue, es un bocado delicioso. Pero no hay que desmerecer a la pequeña tartaleta, hecha con una riquísima galleta de mantequilla.

Con esta descripción se me está haciendo la boca agua, ¡qué rico! por Dios, voy a tener que ir a tomar algo dulce antes de seguir escribiendo, esto de ser goloso es una perdición.



Bien, bien, a lo que íbamos, vamos a ver entonces que utensilios necesitaremos para elaborar este postre:

- 1 o 2 Moldes de magdalenas de doce senos
- Cortapastas en forma de flor de unos 8,5 cm o en su defecto alguno similar


- Y una manga pastelera con boquilla redonda de 9 mm.


Ahora sí, empezaremos con las recetas:


TARTALETAS DE MANTEQUILLA

Cantidad: unas 24 tartaletas (sobrará un poco de masa)
Tiempo de preparación: 10 minutos
Tiempo de reposo: 30 minutos (mínimo)
Tiempo de horneado: 10 - 15 minutos
Ingredientes:
  • 125 gr de mantequilla pomada
  • 125 gr de azúcar molido o extrafina
  • 1 huevo 
  • 325 gr de harina de repostería
  • 1 cucharadita azúcar avainillado

Preparación:
  1. En un bol colocamos la mantequilla que debe estar blandita, pomada, batimos unos segundos y añadimos el azúcar. Batimos hasta obtener una mezcla ligera y cremosa.
  2. Seguidamente, incorporamos el huevo batido y el azúcar avainillado. Mezclamos.
  3. A continuación, tamizamos la mitad de la harina, la añadimos y amasamos, si queremos con las manos. Mezclamos bien y por último, incorporamos el resto de la harina.
  4. La masa debe quedar suave, la cogemos y hacemos una bola. La cubrimos con film transparente y la dejamos reposar en el frigorífico un mínimo de 30 minutos.
  5. Una vez enfriada la masa, la dividimos en dos, ésto facilita el trabajo y la parte que no vamos a trabajar la reservamos y la guardamos de nuevo en el frigorífico. 
  6. Estiramos la masa sobre una superficie enharinada, dejando una lámina de medio centímetro aproximadamente.
  7. Precalentamos el horno a 180ºC, sin ventilador, calor arriba y abajo.
  8. Engrasamos el molde de las magdalenas.
  9. Cogemos el cortapastas, cortamos la masa y la colocamos en el molde.
  10. Horneamos unos 10 o 15 minutos o hasta que veamos que quedan doraditas.
  11. Por último, las sacamos con cuidado y las dejamos que enfríen completamente antes de rellenarlas.


Notas:

La masa para poder trabajarla bien debe estar fría. Si cuando cortemos con el cortapastas nos cuesta trabajo levantar la masa cortada, nos podemos ayudar con una espátula fina o un cuchillo fino. Con mucho cuidado, lo pasamos por debajo de la masa cortada para separarla de la mesa. Debéis acordaros de enharinar bien la superficie de trabajo para evitar ésto.

Si nos sobra masa la podemos congelar, bien tapada con papel film, durante 2 meses y utilizarla para hacer galletitas, por ejemplo.



Ahora mientras dejamos enfriar las tartaletas, preparamos la crema de limón.

CREMA DE LIMÓN
Cantidad: 500 ml. aproximadamente.
Tiempo de preparación: 10-12 minutos
Ingredientes:
  • 100 gr azúcar molido
  • 300 gr agua
  • 60 gr de zumo de limón
  • 4 yemas de huevo (reservaremos las claras para el merengue)
  • 40 gr de maicena
  • ralladura de 1/2 limón, sin la parte blanca.

Preparación:
  1. Colocamos todos los ingredientes en un cazo, lo ponemos al fuego y con ayuda de unas varillas, removemos sin parar unos 8 o 10 minutos.
  2. Pasado ese tiempo, la crema comenzará a espesar. En ese momento, retiramos del fuego.
  3. Colocamos la crema en un bol, lo tapamos con film transparente y la dejamos enfriar.
Notas:

La crema, conforme vaya enfriando, se irá espesando cada vez más. Si cuando la vayamos a utilizar está demasiado densa, con ayuda de un tenedor o unas varillas pequeñas, la removemos para que se suelte un poco y así podamos rellenar las tartaletas más fácilmente.





Una vez hemos terminado nuestra crema de limón y está enfriando, vamos a comenzar a preparar el merengue suizo.

MERENGUE SUIZO

Cantidad: 350 gr aprox.
Utensilios: manga pastelera y boquilla redonda de 9 mm
Ingredientes: 
  • 4 claras de huevo (si los huevos no son grandes aumentar 1 clara más)
  • 200 gr de azúcar (siempre debe ser mismo peso de claras que de azúcar)*
  • 1 pellizco de sal
  • 4 gotas de limón

Preparación:
  1. Colocamos las claras, el azúcar, la sal y las gotas de limón en un bol grande que aguante el calor y lo colocamos sobre un cazo, al baño María. Comenzamos a calentar las claras, moviendo con unas varillas para que se vaya disolviendo el azúcar.
  2. El punto exacto para retirar las claras del baño María será cuando toquemos con la yema de los dedos las claras y no notemos los granos de azúcar.
  3. Una vez llegados a este punto y el azúcar se haya disuelto por completo, cogemos el bol, lo retiramos del cazo y comenzamos a batir las claras hasta que monten, unos 5 minutos aproximadamente.
  4. El merengue resultante debe quedar liso, estable y muy brillante.
  5. Cogemos una manga pastelera, con la boquilla que más nos guste, rizada, de estrella o redonda y la rellenamos con el merengue. Si no lo utilizamos inmediatamente lo reservamos en el frigorífico.
Notas:

* Debemos utilizar la misma cantidad de azúcar que el peso de las claras. Aproximadamente 50 g de azúcar por cada clara.
Para 24 unidades, será necesario montar 5 claras, ya que 4 quedarán un poco escasas. Si hacéis 18 unidades, 4 claras estarán bien.



Por último, me gustaría daros algunos consejos para el montaje del postre:

  • Podéis hornear las tartaletas, por ejemplo, por la mañana y las dejáis enfriar. Por la tarde preparáis la crema de limón y mientras se va enfriando, hacemos el merengue.
  • La crema de limón, una vez templada pero no caliente, ya la podemos emplear para rellenar nuestras tartaletas.
  • Para terminar las tartaletas las decoramos con el merengue.
  • Simplemente, nos quedará dorar el merengue por encima con un soplete de cocina. Si no tenemos soplete, con el grill del horno también podemos hacerlo, con cuidado que no se nos quemen.
  • Las tartaletas las podemos preparar de un día para otro, conservándolas en el frigorífico. Y tened en cuenta que ésto hará que la tartaleta quede un poquito más blanda, pero igual de rica.
  • Servidlas frías y ¡buen provecho!.



Y hasta aquí las recetas de hoy, listas para disfrutarlas en la cena de Fin de Año o cuando vosotros prefiráis. ¡Espero que os gusten!.

También quiero aprovechar para desearos UN FELIZ AÑO NUEVO y que durante este próximo año pueda seguir endulzándoos un poquito más vuestro día a día. Con mucho cariño me despido de vosotros y ¡hasta el año que viene!.

Un saludo.


viernes, 20 de diciembre de 2013

Cordiales de almendra. ¡Deliciosos!.

¡Hola, hola!

Ya se acerca la Navidad, empezamos a colocar las decoraciones, a pensar en los regalos que queremos hacer, en las comidas que nos toca preparar y mil cosas más que nos recuerdan que la Navidad ya está aquí. Y, por supuesto, lo que no puede faltar en nuestra mesa son los típicos dulces navideños: mantecados, tortas de pascua, cordiales, turrones, polvorones y muchos más. ¡Qué ricos!.







Lo mejor de los dulces de Navidad, para mí, aparte de comerlos, es prepararlos. Tradicionalmente, se han elaborado con ayuda de muchas manos, según me han contado mi madre. Los adultos, hermanas, alguna vecina, amigos o cualquiera que tuviese ganas de echar una mano preparaban grandes cantidades de dulces y mientras, los pequeños "ayudaban" y los llevaban al horno, cuando antes no había en casa. Tardes en buena compañía.


Hoy he decidido proponeros una receta de un dulce típico de la Región de Murcia, los cordiales de almendra. He elegido esta receta porque es muy fácil de hacer y si alguien se anima está a tiempo de prepararlos para Navidad.

Los cordiales son bolitas de almendra y azúcar, rellenos con dulce de calabaza o cabello de ángel que al morderlos a mí me recuerdan al mejor mazapán, aunque más ligeros que éste. Se van deshaciendo en la boca y los trocitos de almendra le dan un toque riquísimo. Un dulce para golosos.

Además en esta ocasión he tenido ayuda, mi madre y yo hemos hecho los cordiales que os muestro en las fotos y han salido riquísimos; dicho por mi padre que no es muy fan de ellos, así que me lo creo, jijiji.




Hablando de golosos, ésto me recuerda a una persona muy especial y por eso la receta de hoy se la voy a dedicar a ella, a mi abuela Enriqueta, una abuela muy golosa. Era una cocinera estupenda y golosilla como ella sóla, por eso los dulces de Navidad no podían faltar en estas fechas. Los cordiales que preparaba mi abuela eran particulares, era tan golosa, que los rellenaba con tanto cabello de ángel que al final quedaban gigantes y al hornearlos, a veces, en lugar de bolitas parecían unas ¡supertortas!, pero para los golosos ésto no suponía, ni supone seguro, ningún problema.

Bien, pues vamos a ver la receta de los cordiales, a ver que os parece:

CORDIALES DE ALMENDRA

Cantidad: 24 unidades aproximadamente.
Preparación: 15 minutos + formarlos y hornearlos.
Ingredientes:
  • 500 gr de almendras crudas 
  • 300 gr azúcar (molida mejor)
  • 2 huevos medianos
  • ralladura de 1 limón
  • 300 gr de cabello de ángel
  • 8 obleas (según el tamaño)
  • Para decorar: canela y azúcar molida.


Preparación tradicional:
  1. Picamos las almendras, deben quedar bien picadas y sin trozos grandes. Si son muchas para hacerlo en una vez, las picamos en dos veces. Reservamos.
  2. En un cuenco grande, batimos los huevos y añadimos las almendras, el azúcar y la raspadura de limón.
  3. Amasamos hasta obtener una masa homogénea.
  4. Preparamos el cabello de ángel. (Ver un truquillo en Notas).
  5. Cogemos las llandas del horno y colocamos las obleas.
  6. Precalentamos el horno a 180ºC.
  7. A continuación formamos los cordiales. La forma tradicional es colocando un poco de la masa de almendra sobre la oblea, le hacemos un hueco en el centro, colocamos una cucharada de cabello de ángel y con un poco más de masa se tapa el cabello, formando una bola.
  8. Repetimos este proceso hasta que terminemos la masa de almendra.
  9. Metemos en el horno y horneamos unos 15 minutos o hasta que veamos que adquieren un tono doradito, pero no muy dorado.
  10. Por último, sacamos los cordiales, los dejamos enfriar y los decoramos, espolvoreándolos con una mezcla de azúcar molida y canela, al gusto.
  11. Y ya tenemos nuestros cordiales de almendra preparados. 
Notas:

Yo utilizo azúcar molida para que la masa de almendra salga más fina, pero se puede utilizar el azúcar blanquilla sin moler.
También os quiero proponer un truco que hacía mi abuela para mejorar el cabello de ángel: cuando abráis el cabello quizás este muy apelmazado, tomad un cazo y echad el cabello espolvoreándolo con azúcar. Ponedlo a calentar unos minutos, moviéndolo y se irá soltando poco a poco. Con el azúcar que hemos añadido se caramelizará un poco más y tomará un color más oscuro. Así el cabello de ángel quedará más dulce y menos hebroso. Este truquillo es genial, si lo probáis veréis la diferencia.




Bueno pues sin más, espero que hagáis la receta, si no ahora, más adelante y que los disfrutéis. Si podéis hacerlos en compañía, seguro que pasáis un rato divertido.

Voy, también a aprovechar esta entrada para felicitaros y desearos unas FELICES Y MUY DULCES FIESTAS.

Un beso y FELIZ NAVIDAD. Hasta pronto.


miércoles, 11 de diciembre de 2013

Tarta Selva Negra. (2º parte)

Muy buenas a todos, tal y como prometí, os traigo la segunda parte de la tarta Selva Negra. Si no habéis leído la primera parte, aquí os dejo el enlace: tarta Selva Negra (1º parte).

En esta nueva entrada vamos a centrarnos en completar el montaje de la tarta y en cómo decorarla.

El equipamiento que vamos a necesitar es:

  • Un aro de montaje o el aro de un molde demontable.
  • Una manga pastelera.
  • Una boquilla de estrella grande.

Para la decoración necesitaremos los siguientes ingredientes:
  • 1/3 de la nata montada que hemos preparado
  • Fideos de chocolate, para los laterales de la tarta
  • Copos o virutas de chocolate, para la parte superior
  • Y guindas en almíbar.

Primero, vamos a recordar lo que ya tenemos preparado: por un lado la receta del bizcocho de chocolate, por otro la del ganache de chocolate con leche montado y la nata batida, preparada.

Primero cogeremos el aro que vamos a emplear para montar la tarta y comprobamos que el diámetro del bizcocho encaja perfecto dentro del aro. Si el bizcocho fuera un poco mayor que dicho aro, colocamos el aro sobre el bizcocho, lo centramos y recortamos, por el interior del aro, el bizcocho y así quedará al tamaño justo.

Lo siguiente será cortar nuestro bizcocho, cogemos un cuchillo grande de sierra y cortamos el bizcocho por la mitad, obteniendo dos capas de aproximadamente 1,5 cm. Las separamos con ayuda de una bandeja de cartón o un plato de cartón, metiéndolo entre las dos capas; así será más fácil manipularlas sin peligro de que se rompan al moverlas. Esto parece un poco liado pero es bastante sencillo, sólo hay que tener cuidado y procurar que las dos capas tengan, aproximadamente, el mismo grosor.

Bien, pues ahora comencemos con el montaje:

  1. Primero, tomamos la fuente, el plato o pie de tarta donde vayamos a presentar la tarta y centramos el aro de montaje.
  2. Colocamos en la base la capa inferior del bizcocho y lo calamos, con ayuda de un pincel, con el almíbar. La cantidad de almíbar dependerá del gusto de cada uno.
  3. La siguiente capa a colocar es el ganache montado, con ayuda de un espátula en ángulo, echamos el ganache, lo extendemos y vamos a intentar dejar la superficie lo más lisa posible, nivelada. El espesor de esta capa será mayor que la del bizcocho.
  4. A continuación, colocamos encima del ganache la otra plancha de bizcocho y volvemos a calar en almíbar.
  5. Por último, antes de echar la capa de nata montada, separaremos aproximadamente 1/3 de ésta y la reservamos en el frigorífico para la decoración.
  6. Ahora sí, echamos la nata sobre la capa de bizcocho, rellenamos hasta la parte superior del aro e iremos alisando con pasadas muy suaves, para que quede lo más uniforme posible. Ya tenemos la tarta montada.
  7. Antes de decorarla, la dejaremos enfriando un mínimo de 4 horas en el frigorífico.

Pasadas esas horas de reposo, sacamos de nuevo la tarta y vamos a retirar el aro que hemos utilizado para su montaje. Os voy a dar dos opciones, podéis optar por la que queráis, incluso las dos pueden aplicarse juntas.

  • 1º opción: cogemos un paño limpio de cocina, lo humedecemos un poco y lo introducimos unos segundos en el microondas, debe quedar caliente. Lo sacamos, con cuidado de no quemarnos y lo colocamos alrededor del aro de montaje. Lo mantenemos un par de segundos y despacio levantamos el aro.
  • 2º opción: tomamos un cuchillo de hoja fina y larga, lo vamos mojando con agua caliente, lo secamos y repasamos, con mucho cuidado, el perímetro de la tarta; para que vaya separándose del aro. Hay que ir mojándolo de vez en cuando. Terminado esto, levantamos muy despacio el aro.

Cualquiera de las dos opciones puede usarse sin problema. Ésta, quizás, sea la parte más complicada. Hay que hacerlo despacio y con maña.

Por último nos queda decorar la tarta. Con la nata que hemos reservado y con ayuda de una espátula pequeña, vamos cubriendo los laterales de la tarta con una fina capa de nata. Antes, si queremos, recortamos unos trozos de papel de hornear y cubrimos el plato; de este modo cuando apliquemos la nata no mancharemos el plato y cuando terminemos la decoración de los lados, retiramos los papeles y listo. Que no nos apetece, pues habrá que retirar los restos de nata que queden en el plato, antes de echar los fideos de chocolate.

Después, vamos cogiendo pequeñas cantidades de fideos de chocolate y con ayuda de la misma espátula, vamos pegándolos en los laterales. Los fideos que vayan cayendo al plato los recogemos con la espátula y los volvemos a pegar. Es bastante entretenido pero que luego muy chulo.


Cuando hayamos pegado los fideos de chocolate, cogemos la manga pastelera, colocamos la boquilla y la rellenamos con el resto de nata. Hacemos antes una pruebas en un plato para ver como de grandes queremos los rosetones y cuando lo tengamos claro, empezamos en la tarta. Hacemos los rosetones que queramos, más juntos o más separados. Un pequeño consejo; para hacer los rosetones de nata, la manga pastelera debe estar perpendicular a la tarta todo el rato durante el movimiento. El giro ha de ser circular, desde las 3 hasta las 12 (imaginando una esfera de un reloj) y por último, levantamos.

Faltan las guindas que las colocamos sobre los rosetones de nata. Antes las debemos escurrir y secar. Por último, entre los rosetones, espolvoreamos las virutas o copos de chocolate.

Y ¡¡¡¡¡¡tachaaaaaannnnnn!!!!!!! ya lo tenemos, nuestra tarta Selva Negra lista para DISFRUTARLA.

Sólo deciros una cosa, parece más complicado de lo que es, una vez te pones va saliendo todo. Hay que organizarse los tiempos y tener ganas de hacerlo. Aunque, al final, lo que cuenta es lo que aprendes y el cariño con que lo haces. Si no sale perfecto a la primera, pues a la segunda seguro que sale mejor.

Por cierto, esta tarta debe servirse muy fría. ¡Bon appétit!.

¡Mucho ánimo! que esto es cuestión de empezar, de equivocarse, de aprender y sobretodo de disfrutar. UN BESO.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Tarta Selva Negra. ¡Riquísima!.(1º parte)



























Hola, hoy os presento la tarta que le regalé a mi madre por su cumpleaños, una tarta especial, la tarta Selva Negra. Y como ya se van acercando las Navidades me pareció una tarta perfecta para prepararla en uno de los muchos días de fiesta que nos esperan.

Como curiosidad comentaros que esta tarta es originaria de la región de Baden en Alemania, llamada allí Schwarzwälder kirschtorte, es decir, torta Selva Negra con cerezas. Esta región es conocida por sus cerezas algo agrias, de las cuales se obtiene un destilado muy famoso, el licor de cereza o kirch, que se emplea, cómo no, en la elaboración de esta tarta.

La tarta original se compone de varias capas de bizcocho de chocolate humedecido en licor de cereza, relleno de crema de mantequilla, salpicado con guindas en aguardiente y rematada con copos de chocolate. Esta sería la versión clásica original, aunque yo la he adaptado un poco, siguiendo las ideas que Rose Levy Beranbaum, en uno de sus libros "La biblia de los pasteles", propone acerca de la elaboración de este estupendo postre.



Así pues, mi versión de esta tarta es la formada por dos capas de bizcocho genovés de chocolate, bañados en almíbar, entre ellos, una ganache ligera montada de chocolate con leche, cubiertas con una generosa capa de nata montada y coronada con copos de chocolate y guindas en almíbar. ¡Qué locura!, mucho nombre pero con un resultado delicioso y muy fino.


Por todo esto, esta receta es la más compleja de todas las que he publicado en el blog. Por ello y para que esta entrada no se haga demasiado extensa, voy ha publicar dos partes de la tarta Selva Negra. Así podré detallarlo todo mucho mejor.

Empezaremos a ver cada una de las recetas, la del bizcocho, la del ganache y la de la nata y por último veremos el montaje de la tarta. Así que empecemos.

La primera receta, la del bizcocho de chocolate:

BIZCOCHO GENOVÉS DE CHOCOLATE

Tiempo de preparación: 30 minutos
Cantidad: 10-12 raciones
Molde: redondo de 23-24 cm de diámetro, desmoldable.
Ingredientes: 
  • 115 gr chocolate amargo
  • 120 gr agua hirviendo
  • 4 huevos grandes a temperatura ambiente
  • 100 gr azúcar
  • 75 gr de harina de repostería
  • Almíbar: 200 gr azúcar, 200 gr agua, 30 gr licor a elección.

En relación al molde es necesario que tengáis en cuenta una cosa: necesitaremos dos moldes de diferente tamaño, uno para cocer el bizcocho y otro para montar la tarta. Esto se debe a que el bizcocho al hornearlo se encogerá un poco y no nos va a valer el aro del molde de cocción para montar la tarta porque quedará grande. Así que es necesario comprobar, antes de nada, que disponemos de un molde, por ejemplo, de 24 cm de diámetro que lo usaremos para cocer el bizcocho y otro aro de otro molde desmontable, de por ejemplo 23 o 22 cm de diámetro que emplearemos para montar la tarta; así el bizcocho encajará perfecto, al ser este otro aro más pequeño, o bien si sobra un poquito se recorta alrededor y listo. Espero se haya entendido la explicación.

Preparación:

  1. Preparamos el molde, engrasándolo, cubriendo el fondo con papel de hornear y volviendo a engrasar.
  2. En un cazo colocamos el chocolate y el agua y removemos continuamente, a fuego lento, llevándolos hasta el punto de hervor. Dejamos que hierva despacio y removemos hasta que el chocolate empiece a espesar. El punto exacto del chocolate será cuando caiga en pellas de la cuchara y quede unos segundos en la superficie antes de desaparecer. Lo quitamos del fuego y lo dejamos que vaya enfriando, lo reservamos.
  3. En un cuenco grande, batimos los huevos (muy importante que los huevos estén a temperatura ambiente), a gran velocidad por lo menos durante 5 minutos o hasta que los huevos hayan triplicado su volumen.
  4. Precalentamos el horno 175-180ºC.
  5. Seguidamente tamizamos la mitad de la harina sobre el batido de los huevos y con unas varillas de balón o una espátula de goma envolvemos suavemente hasta que la harina quede integrada. Repetimos la operación con la harina que nos queda.
  6. Por último, añadimos la mezcla de chocolate y volvemos a envolver hasta que quede incorporada.
  7. Vertemos la masa sobre el molde y horneamos 30-35 minutos o hasta que al pinchar un palillo salga limpio. El bizcocho bajará un poco al sacarlo del horno, encogiéndose ligeramente en los costados. No abrir la puerta del horno hasta pasado el tiempo de horneado indicado o el bizcocho se vendrá a bajo.
  8. Al sacarlo del horno, desmoldar enseguida sobre unas rejillas para que enfríe, dejando siempre la costra hacia arriba.

Notas:

Algunos consejos:

  • Trabajad con rapidez una vez que los huevos estén batidos para que no se bajen.
  • Envolved la harina suavemente pero que quede muy bien integrada con el huevo.
  • No trabajar la masa en exceso.
  • Cocer inmediatamente después de mezclar.
  • Si cocéis el bizcocho por la mañana, por la tarde estará listo para poder empezar a montar la tarta. Si lo hacéis de un día para otro, una vez frío, tapadlo o envolvedlo para que no se reseque.
  • Finalmente lo cortaremos por la mitad para obtener las dos capas que necesitamos.

Para preparar el almíbar:
  1. En un cazo pequeño que tenga una tapa que encaje bien, colocamos el azúcar, el agua y el licor, lo llevamos a un hervor fuerte, removiendo constantemente. Lo tapamos, lo retiramos del fuego y lo dejamos que enfríe por completo.
  2. Si se hubiera evaporado mucho líquido, añadimos un poco de agua hasta tener unos 200 ml de almíbar.
  3. Lo guardamos en un tarro en el frigorífico, hasta que lo vayamos a usar.
Como he comentado anteriormente, la tarta Selva Negra lleva licor de cereza, pero si no tenemos o no nos gusta, lo podemos cambiar por otro licor. Yo, normalmente, utilizo anís para hacer el almíbar pero finalmente quedará a vuestra elección.

Mi consejo es que el almíbar lo preparéis el día antes, así se habrá enfriado por completo cuando lo necesitéis.


























Una vez tenemos enfriando nuestro bizcocho, comenzaremos a preparar el relleno, la ganache ligera montada de chocolate con leche.

GANACHE LIGERA DE CHOCOLATE CON LECHE

Tiempo de preparación: 15 minutos
Ingredientes:
  • 300 ml nata para montar
  • 150 gr chocolate con leche, el que más nos guste
  • 50 gr chocolate amargo
  • 1 cucharada de postre de esencia de vainilla

Preparación:
  1. Troceamos el chocolate, bien con la mano o con un cuchillo de sierra. No es necesario que sean trozos muy pequeños.
  2. Colocamos la nata en un cazo y lo ponemos en el fuego.
  3. En cuanto veamos que la nata va a romper a hervir, retiramos el cazo del fuego.
  4. Añadimos los trozos de chocolate, los movemos de vez en cuando hasta que el chocolate quede totalmente derretido e integrado.
  5. A continuación lo pasamos a un cuenco grande, añadimos la esencia de vainilla y esperaremos a que enfríe.
  6. Una vez a temperatura ambiente, empezamos a batir a velocidad media, e iremos viendo como va tomando un color más claro, al no estar frío tardará un poquito en montar. Seguimos batiendo hasta que al sacar la varilla la ganache quede pegada a ella, con una textura parecida a la mousse de chocolate y reservamos.
Notas:

Es importante la temperatura que tenga la mezcla antes de batirla, ya que si está muy fría, endurecerá y costará mucho montarla. Si por el contrario está caliente no espesará y se cortará.
Es necesario que está a temperatura ambiente o un poco enfriada en el frigorífico, pero que no endurezca.
Un truco: si se nos cortara la crema y vemos que queda grumosa y no monta, la metemos unos segundos al microondas y removemos con unas varillas. Cuando la tengamos, de nuevo, con una textura lisa, la dejamos enfriar y volvemos a montar.


Por último, la receta de nata montada que os voy a proponer es una nata estabilizada. Esta nata se emplea para poder hacer gruesas capas de relleno y que quede muy estable. El secreto está en utilizar gelatina en polvo; veamos cómo:

NATA MONTADA SUPERESTABILIZADA

Ingredientes:
  • 500 ml de nata para montar
  • 60 gr azúcar
  • 1 cucharada de postre (5 gr) de gelatina en polvo
  • 5 cucharadas de postre de agua

Preparación:

  1. Si es posible, enfriar el cuenco y las varillas con que se vaya a montar la nata, por lo menos durante 15 minutos.
  2. En un vaso o cuenco ponemos la gelatina en polvo y las 5 cucharadas de agua, dejando que ablande unos minutos. A continuación, colocamos el vaso dentro de un cazo con agua caliente, no hirviendo, sólo caliente. Vamos removiendo hasta que la gelatina quede disuelta y líquida. Sacamos el vaso y lo dejamos enfriar a temperatura ambiente unos 7 minutos.
  3. Seguidamente, ponemos la nata, bien fría y el azúcar en el cuenco. Batimos hasta que las huellas del batidor queden marcadas claramente en la superficie de la nata. Añadimos la mezcla de la gelatina en chorrito continuo y batiendo constantemente, hasta que queden picos tiesos.
  4. Y ya tenemos preparada la nata.
Notas:

Como nota os diré que la mezcla de gelatina no deberá estar caliente cuando la añadamos a la nata, pero sí líquida. Hay que llevar cuidado porque en cuanto se enfría, endurece y ya no nos valdrá. Si nos pasara esto, volvemos a introducir el vaso con la gelatina dentro del cazo con agua caliente y movemos hasta que quede líquida de nuevo. Esperaríamos un poco y la añadimos a la nata.

Una vez la nata llegue a tener picos tiesos y veamos que tiene cuerpo y está firme, no es necesario batirla más.

Si queremos, podemos añadir un poco de esencia de vainilla, una cucharadita, después de incorporar la gelatina.

¡¡Bieeeennn!!, después de tanta receta, hasta el momento ya tenemos el bizcocho, la ganache y la nata, sólo nos falta montar la tarta. Pero como esta entrada está siendo muy larga, vamos a hacerla en dos partes. Así que hasta aquí la primera parte de la tarta Selva Negra. Muy pronto os cuento cómo montar la tarta y cómo decorarla.

Me despido con un ¡¡hasta luego!!, espero os haya gustado.



miércoles, 4 de diciembre de 2013

Bizcocho de zanahoria con almendras.




¡¡Bienvenidos de nuevo!!.

Hoy os voy a proponer una receta que por el nombre, al principio, quizás no os convenza mucho. Pero os aseguro que este bizcocho os va sorprender. Es con diferencia, de los mejores bizcochos que yo he probado.

Lo descubrimos una tarde en una cafetería, nos lo ofreció el camarero y aunque en un principio no nos sedujo la propuesta, al final y por insistencia del buen hombre, lo pedimos. Y cuál fue nuestra sorpresa: estaba realmente ¡delicioso, suave, fino!, en dos palabras "¡¡im-prezionante!!".




















Así que, desde entonces, en casa somos fans incondicionales del bizcocho de zanahoria. Pero no de todos, porque hay muchas variedades, sino de este bizcocho de zanahoria. De todas las recetas que he hecho, ésta que hoy os voy a dar, es la que más me gusta.

Veamos entonces los ingredientes:

BIZCOCHO DE ZANAHORIA CON ALMNEDRAS
Tiempo de preparación: 30 minutos
Cantidad: 8-10 raciones
Molde: se puede utilizar cualquier molde. Como referencia: molde rectangular de 30 cm x 24 cm y 4 cm de alto.
Ingredientes:
  • 80 gr almendras dulces molidas
  • 180 gr azúcar
  • 3 huevos grandes, a temperatura ambiente
  • 180 gr harina de repostería
  • 280 gr zanahoria rallada
  • ralladura de 1 limón
  • 1 sobre de levadura química
  • una pizca de sal
  • azúcar glas para decorar.


Preparación:

  1. Preparamos el molde que vayamos a usar. Lo engrasamos, si es rectangular o circular, cubrimos el fondo con papel de hornear y nuevamente engrasamos. Si fuera un bundt sólo engrasaríamos.
  2. Precalentamos el horno a 180ºC.
  3. Pelamos las zanahorias y las rallamos, bien usando un rallador manual o con ayuda de una picadora. Deben quedar bien picadas sin trozos grandes. Reservamos.
  4. Las almendras, si las compramos enteras, las picaremos también muy finitas, para que queden bien integradas en el bizcocho. Reservamos.
  5. Tamizamos la harina y la mezclamos bien junto con la sal y la levadura. Reservamos.
  6. A continuación, cogemos un cuenco grande y batimos los huevos con el azúcar, hasta que la mezcla quede cremosa y blanquecina. Añadimos la ralladura de limón y la zanahoria. Mezclamos unos 20 segundos.
  7. Seguidamente, incorporamos la almendra y con ayuda de una espátula mezclamos bien, con movimientos envolventes.
  8. Por último, añadimos la harina en tres veces, mezclando suavemente con la espátula o con unas varillas de balón, para evitar bajar la masa. No trabajarla en exceso.
  9. Echamos la masa en el molde y lo metemos en el horno. Bajándolo a 175ºC.
  10. Horneamos aproximadamente 35 minutos. Comprobar, con un palillo pinchado en el centro, si está listo. Ya sabéis, si el palillo sale limpio el bizcocho está en su punto.
  11. Lo sacamos del horno, lo dejamos enfriar unos 10 minutos en el molde y por último lo desmoldamos para que enfríe completamente sobre unas rejillas.
  12. Para terminar, si se quiere, espolvoread azúcar molido por encima y a ¡disfrutar!.

Notas:

Una cosilla a tener en cuenta o mejor un consejillo; las zanahorias que suelo utilizar para hacer el bizcocho, me gusta que sean lo más frescas posible. A sí que si tenéis oportunidad de comprarlas en el mercado, seguro serán mejores. Y puestos a pedir, tened en cuenta que las que van en manojo son más tiernas y dulces que las que venden sueltas.

En cuanto a las almendras, a mí me ha pasado en más de una ocasión, que me han salido algunas almendras amargas. Esto le da su toque al bizcocho y supongo habrá gente a la que le guste, pero en mi caso la verdad no mucho, así que si las compráis sueltas que os aseguren que son almendras dulces.

Y lo último, el molde que suelo utilizar para hacer esta receta es un molde rectangular, 30 x 24 cm. En esta ocasión he optado por el bundt porque era más "vistoso". Ya sabéis para la foto.... 




Bueno, pues hasta aquí la "recetica" de hoy, espero os haya gustado. Sí os animáis a hacerla seguro que no os defraudará. Asi que ¡¡¡a comprar zanahorias!!. Un beso y hasta pronto.